Operación Barkhane

La Operación Barkhane es una de las campañas militares más determinantes y desconocidas para Europa de los últimos años. Esta operación es la evolución de la Operación Serval por la cual Francia en colaboración con los remanentes del ejército maliense y el apoyo de diferentes países africanos lanzó una ofensiva en el centro-norte de Mali para acabar con la autoproclamada República de Azawad, desmontar la infraestructura yihadista y reprimir a los rebeldes tuareg de las regiones de Mali.

Sin embargo una vez retomado el control de iure de las regiones del norte de Mali la Operación Serval (2013-2014) acabó y apareció la Operación Barkhane. El despliegue estratégico de las tropas francesas con su coalición de Mali, Mauritania, Burkina Faso y Níger tiene como puntales directos las siguientes bases militares:

  • Yámena (Chad): base del Estado Mayor de la Defensa Aérea; 
  • Niamey (Níger): base del Polo de Información;
  • Gao (Mali): base de la agrupación Táctica de armas combinadas;
  • Uagadugú (Burkina Faso): base de las unidades de operaciones especiales.

Esto apuntalado por bases de defensa avanzada en:

  • Tessalit (Mali): en el santuario de los rebeldes tuareg y yihadista del norte de Mali-sur de Argelia;
  • Fuerte de Madama (Níger): Centro de Mando Conjunto con la presencia de los jefes de Estado Mayor de Níger, Chad y Francia;
  • Faya-Largeau (Chad): cerca de las fronteras con Libia, curiosamente en Agadez Estados Unidos posee una base militar adaptada al uso de drones.

Bases de retaguardia y apoyo:

  • Dakar (Senegal): lugar de despliegue de fuerzas francesas en las regiones de la costa occidental africana en apoyo a la región de Mauritania-Mali;
  • Abiyán (Costa de Marfil): lugar de despliegue de fuerzas francesas en las regiones de la costa occidental africana con apoyo a las regiones de Burkina Faso;
  • Libreville (Gabón): lugar de estacionamiento de fuerzas francesas en las regiones de la costa occidental africana como eje norte-sur.

La Operación Barkhane con el Mandato de la ONU y apoyo de la Unión Africana tiene como objetivo luchar contra la insurgencia tuareg y yihadista en el norte de Mali. Esta zona ha sido excepcionalmente conflictiva históricamente aunque el eje del movimiento islamista se ha desplazado también a la triple frontera Mali-Níger-Burkina Faso debido a la tensión por la presencia de grupos islamistas transfronterizos que se ha proyectado en esa región estratégica a nivel militar y financiero al ser un punto muy importante del contrabando de armas, drogas y personas, movimientos que refuerzan financieramente a estos grupos.

Además, no podemos obviar el hecho de que la región de la triple frontera está, en la zona sur oeste, rodeada por la rèserve sylvo-pastoral et partielle de faune du Sahel en Burkina Faso mientras que en la región nordeste nos encontramos con la rèserve partielle de faune d´Ansongo-Ménaka donde, además, de muy cerca discurre el río Níger lo cual se ha convertido en un importante centro de insurgencia debido a la cobertura de estas reservas naturales, como ha hecho el Boko Haram de Abu Bakr Shekau en las regiones del Lago Chad.

La Operación Barkhane no sólo cuenta con las tropas que hemos visto, aunque estas forman el núcleo central, nos encontramos con fuerzas que acuden a la región para reforzar el papel de estos militares. Esta campaña tiene el apoyo internacional de Estados Unidos, España, Reino Unido, Alemania, Estonia, Dinamarca etc…

Desde el año 2014 la Operación Barkhane ha tenido que enfrentarse no sólo a las escaramuzas de los tuareg del norte de Mali sino a ataques de grupos terroristas como Al Qaeda sino también al surgimiento del Estado Islámico y al trazado de redes clientelares en zonas rurales y apartadas de los centros urbanos donde los militares de la Operación Barkhane han visto un gran reto en su misión.

Al existir problemas estructurales que no son posibles de resolver mediante el mero uso de la fuerza; la coalición decidió llevar a cabo, de forma paralela a las campañas militares contra los yihadistas, toda una serie de campañas médicas, alimenticias y de medicina veterinaria para ayudar a los agricultores, pastores y ganaderos de la zona de forma totalmente gratuita para intentar normalizar la presencia militar y ganarse la lealtad de estas personas.

Debido a que la Operación Barkhane fue pensada como una opción militar compleja el objetivo profundo a modo social no podía ser tratado de ahí que Francia, con el grupo de la coalición Barkhane se le sumase Chad y, con ello, dar a luz el G5 del Sahel, del que ya hemos hablado y que se dedica a desarrollar la labor socio económica que la Operación Barkhane no puede desarrollar.

En todo caso esta operación militar tiene también como objetivo el establecimiento de un centro de inteligencia conjunto en el que los países participantes de la Operación Barkhane y del G5 del Sahel intercambien fuerzas en la lucha contra el yihadismo y la poderosa estructura socioeconómica para desmantelar estas organizaciones.

A ello hay que ver también la importancia de colaboración en inteligencia y su uso en labores policiales para acabar con las redes terroristas en núcleos urbanos ya que el fenómeno del terrorismo en África tiene dos vertientes: la guerrillera por un lado y la terrorista.

Estas células o comandos dependientes de los grandes grupos yihadistas o de grupos asistentes más pequeños en las fronteras, leales y que asisten a las grandes marcas yihadistas, representan una gran amenaza terrorista contra la población civil y las infraestructuras civiles, militares y políticas mediantes sus atentados debilitando y desestabilizando estos países. La Operación Barkhane, a nivel policial, ha significado el uso de inteligencia y el compromiso de compartir el mismo pero también el adiestramiento por parte de las fuerzas occidentales, especialmente Francia, en labores de inteligencia, contrainteligencia, seguimientos e intervención.

La amenaza yihadista, que ha logrado introducirse en núcleos urbanos con un perfil mutable ha desplazado el frente de las regiones desérticas a cualquier barrio, mercado o carretera y ha hecho pasar al enemigo de ser una columna miliciana con sus pertrechos a un comando de entre 3-7 personas o un lobo solitario lo cual agrega una complejidad máxima.

Francia, por sí sola no puede realizar este tipo de labores de ahí la importancia del adiestramiento, recolección de información, su transformación en inteligencia y la compartición de información de ahí que la estructura militar haya integrado a estos países azotados por el yihadismo.

Por otro lado, la campaña de la Operación Barkhane ha pasado por fases muy complicadas de inestabilidad militar en la cual se han firmado altos al fuego que eran violados de forma constante:

2014: Las operaciones en este año nos dejan ver la importancia de Mali en el papel del Yihadismo internacional a nivel de santuario yihadista y de proyección hacia el exterior. Por ejemplo, Francia ataca en dos ocasiones Adrar Tigharghar para acabar con un campamento yihadista y con una serie de fortificaciones, al mismo tiempo se captura, por parte de Francia, un cargamento de armas en Níger cuyo origen estaba en Mali y su destino en Libia

2015: en este año las tropas francesas siguien combatiendo contra yihadistas y rebeldes tuareg en las regiones del norte de Mali, al mismo tiempo vuelven a realizar operaciones en Níger, confirmando una ruta para unir Mali y Libia y dinamizar el tráfico de armas y drogas en esas regiones, de ahí que Francia instale una base militar en esa región para controlar el llamado Paso Salvador, una región estratégica. Al mismo tiempo la Operación Barkhane realiza labores de apoyo para Chad y Nigeria en operaciones conjuntas para expulsar a Boko Haram de las inmediaciones del lago Chad.

Al mismo tiempo se realiza dos intentos de alto al fuego que son violados en seguida; en ese momento las tropas de Mali logran tomar la ciudad de Menaka, al sur del país. Sin embargo lo que marcará este año será el asalto al hotel Radisson Blu de Bamako.

El asalto al hotel acabó con la vida de tres secuestradores y veintisiete rehenes muertos (de 170 secuestrados), esto dejó claro que la estructura yihadista no era un elemento rural y que el frente no estaba en las lejanas regiones de Kidal o entre las ciudades de Tombuctú y Gao o en los tórridos desiertos del norte de Níger. Los yihadistas habían podido establecer células en núcleos urbanos que podía realizar ataques potentes en todas las regiones del país más allá de la presencia militar

2016: en este año las operaciones de contrainsurgencia y contraterrorismo así como emboscadas y demás acciones militares se dan en las regiones del norte de Mali, en el triángulo Gao-Tombuctú-Kidal, especialmente en las zonas de Tessalit y Abeïbara. En marzo de ese año se produce una explosión y un tiroteo cerca del Hotel Nord Sud de Bamako, demostrando la implantación de estructura de comando en estas ciudades, sin embargo no se llega a más. A finales de año los yihadistas logran una victoria y entran en Boni, ciudad de Mali.

Durante las operaciones de ese año Abou Nur al Andalousi, un yihadista español que había vivido en Melilla y en Extremadura, es abatido por fuerzas francesas en la región.

2017: este año se ve un aumento de la iniciativa de los grupos yihadistas en la región con ataques a bases militares en Tombuctú que se repetiría más adelante contra tropas de la MINUSMA, al mismo tiempo tropas de los Boinas Verdes de Estados Unidos y soldados nigerianos son emboscados y varios de ellos asesinados cuando vuelven de la aldea de Tongo Tongo. Esta emboscada supone la mayor pérdida de vidas estadounidenses en África desde la batalla de Mogadiscio.

En ese mismo año, sin embargo, se llevó a cabo las operaciones Bayard y Panga, ambas en las zonas fronterizas de Mali y Burkina Faso (la primera) con un gran éxito al desmantelar la estructura militar yihadista en las zonas del bosque de Foulsaré.

2018 y 2019: en estos años se ve un aumento de la capacidad de realizar ataques yihadistas y, al mismo tiempo, mientras pierden terreno en Mali por el empuje del ejército francés y de la Coalición Barkhane se genera una dispersión que enciende a las vecinas Níger, Burkina Faso y recrudece en problema de las regiones de la frontera Nigeria-Chad polarizando aún más la región con el ISWAP de DAESH y la liga de Al Qaeda JNIM.

De hecho la zona estratégica en la guerra contra el yihadismo pasa de ser el norte de Mali, supuestamente bajo control, a la triple frontera, región a la que se desplaza todo el foco de atención.

En el año 2020 se producen dos actos muy importantes. En primer lugar la conferencia de Pau en Francia entre Emmanuel Macron y los líderes del G5 del Sahel en el cual se exige a Mali que cumpla con los acuerdos de Argel de 2015 para dinamizar y reformar el estado para evitar que el yihadismo o la insurgencia sea una opción en ciertos territorios como en el norte del país así como solicitar a los demás países que apliquen los acuerdos y directrices establecidos en la Operación Barkhane y en el G5 del Sahel.

Esto se debe al enorme costo militar que significa tanto la Operación Barkhane como el G5 del Sahel así como el coste político dentro y fuera de Francia para el país, teniendo en cuenta las campañas antifrancesas que Argelia lleva a cabo en las regiones del Sahel todo ello unido a un incremento del rechazo en estos países por la presencia de Francia y la crítica en la sociedad francesa por el despliegue de sus tropas en esas latitudes que, además, no están llevando a cabo su cometido.

El yihadismo sigue en auge y siendo una fuerza muy pujante en la región y para ello ha decido unir todo: Operación Barkhane, G5 del Sahel y diversas organizaciones en el grupo Coalición por el Sahel que coordinará la ya laberíntica organización creada en la región para acabar con la yihad en la zona de la siguiente manera:

  • La lucha contra el terrorismo;
  • El refuerzo de las capacidades militares;
  • La mejora de la seguridad;
  • La ayuda para el desarrollo. 

Esto, que puede parecer una nueva estructura, es más un mensaje a navegantes por parte de Francia que un nuevo rumbo ya que la CS es una forma de forzar a estos países a compromisos reales que Francia ha asumido, con grandes pérdidas, pero que ve que sus aliados no terminan de aceptar, mientras tanto…G5 del Sahel y la Operación Barkhane continúa. (Foto: Wikipedia)

Por Koldo Salazar López

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