Las bases militares rusas en el extranjero

Rusia es un país que está siendo acusado por Occidente, que forma parte del bloque de la OTAN y de la Unión Europea y, al mismo tiempo, son aliados de primera linea de Estados Unidos (que posee más de ochocientas bases en 42 países del mundo).

Estos estados acusan a la Rusia de Putin, que intenta crecer económicamente y lograr los objetivos más importantes para el estado que gobierna, tanto en el ámbito regional en el este de Europa como en el centro de Asia y Oriente Medio (su vecindario) y a nivel internacional logrando una expansión de su diplomática y de su influencia.

Por esto es considerado un régimen dictatorial e imperialista pero, seamos sinceros, ¿cómo va a ser imperialista un país que sólo posee tres bases militares fuera de su territorio?.

Bases militares

Dusambé (Tayikistán)

La base militar rusa en Dusambé se estableció durante la Guerra de Tayikistán, consecuencia directa de la Primera Guerra de Afganistán y del fin de la URSS. En este momento Rusia luchaba contra los separatistas de Chechenia y contra los yihadistas talibanes afganos y yihadistas tayikos.

Una vez finalizada la guerra con la victoria tayika y la expulsión de los islamistas hacia el sur, el Presidente Emomali Rahmon solicitó a Boris Yeltsin la apertura de una base militar en Dusambé a fin de reforzar al gobierno y servir de refuerzo a las fuerzas armadas en caso de reactivación del conflicto.

Desde ese momento las fuerzas rusas están desplegadas en el país centroasiático a fin de formar a los militares tayikos y servir de garantes de la estabilidad, desde el año 2015 Vladimir Putin reforzó la presencia rusa en este contexto debido al auge de la influencia del gobierno de Moscú y la expansión del Estado Islámico en Afganistán y en el centro de Asia.

Tiraspol (Transnistria)

Dentro del contexto del fin de la URSS se inició una guerra civil en la República de Moldavia por cuestiones interétnicas. Los moldavos, que hablan un idioma muy cercano al rumano y comenzaron a acercarse al gobierno de Bucarest y los eslavos, que se encontraban al este del río Dniéster y habían ostentado el poder de la República Socialista Soviética de Moldavia, temían ser desplazados y se inició una guerra.

Fue una guerra de tintes separatistas ya que los eslavos no querían obtener de nuevo el poder en el país sino, en realidad, separarse y crear su propia nación, y eso ocurrió.

Sobre el territorio de la República Socialista de Moldavia se constituyó la República de Moldavia legal, pero toda la zona al este del Dniéster no está bajo control de Chisinau sino que se constituyó en un estado independiente con reconocimiento limitado.

Para sostener la paz la República de Transnistria solicitó al Presidente Boris Yeltsin el despliegue de 2500 soldados en el país a fin de hacer que la tregua entre los gobiernos de Tiraspol y Chisinau se respetaran, cosa que se logró y desde 1992 no hay combates.

Tartous (Siria)

Es, de todas, la más antigua y se debe a la alianza entre la URSS y la República Árabe Socialista Siria; esta base servía como puerto militar y logístico que lograba mantener el suministro de la flota soviética para el Mediterráneo y, también, reforzaba la presencia soviética en la región de Oriente Medio, aunque en esta época estaba bajo el incuestionable dominio estadounidense.

En todo este contexto la base de Tartous, por su importancia, fue la única que no desapareció tras el fin de la URSS y pasó a titularidad rusa bajo el gobierno de Boris Yeltsin.

Durante los últimos años del gobierno de Hafez al Asad sostuvo sus actividades, aunque reducidas, y en época de Bashar al Asad ha resultado ser determinante para la Guerra en Siria.

La injerencia extranjera, a través de mercenarios y terroristas pagados por Arabia Saudí, Qatar, Israel, Unión Europea y Estados Unidos, vieron en la presencia de la base militar rusa en Siria el principal escollo a sus ansias de dominio, incluso llegaron a pactar con Vladimir Putin el respeto a sus derechos sobre este enclave a cambio de abandonar a Bashar al Asad como lo hizo con Gadafi, pero la ruptura del acuerdo en Libia por parte de Occidente hizo que Rusia no quisiera pactar con Occidente y se volcara en sostener al gobierno de Damasco.

La zona aledaña a la base se ha mantenido “tranquila” y desde allí han volado aviones rusos y se ha vigilado las instalaciones y toda la región del norte de Siria y sur de Turquía. Al mismo tiempo, para reforzar su posición, Rusia abrió otras bases logísticas en territorio sirio.

Estas son las bases militares rusas en el exterior: una de ellas de la época soviética; dos de la época de Boris Yeltsin, Vladimir Putin no ha abierto ninguna ni ha expandido su poder militar a otros estados soberanos aunque, obviamente, a reforzado estas posiciones dentro del marco lógico de las necesidades rusas en cada contexto político. (Foto: Wikimedia Commons)

 

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2 comentarios en “Las bases militares rusas en el extranjero

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