Soldados de USA en Raqqa

La ciudad de Raqqa es el emblema que pondrá fin a la guerra contra el Estado Islámico. Después de la muerte de Abu Bakr al Bagdadi, Califa del grupo terrorista internacional, en los bombardeos de la coalición liderada por Rusia a las afueras de la ciudad, los soldados estadounidenses han llegado a la zona.

La ciudad siria, capital del grupo terrorista internacional, posee tres anillos de defensa creados por el E.I., ha sido rodeada por las fuerzas kurdas, aliadas circunstanciales de Bashar al Asad debido a que tenían en los terroristas al enemigo común.

Mientras los kurdos pretenden fundar su país a costa de territorio sirio, con el beneplácito de Estados Unidos, las tropas de este país se encuentran ya en la ciudad de Raqqa asesorando a sus aliados en el terreno y combatiendo. Tenemos que tener en cuenta que las tropas desplegadas por Washington son los célebres Navy SEAL y otras unidades de operaciones especiales.

¿Qué significa esto?

Internacionalmente

Durante años la administración Obama usó a los grupos terroristas yihadistas en Siria, Estado Islámico, Al Qaeda o las FSA, como aliados interpuestos para el derrocamiento de un gobierno molesto, que no hostil. La clasificación de “gobierno hostil” hubiera significado la intervención directa de Estados Unidos, como ocurrió en el año 2003 en Iraq, pero el peso de semejante operación a nivel económico (en un momento de crisis financiera en Estados Unidos), política y estratégica no hubiera dado un balance positivo.

Por el contrario se decidió utilizar un tipo de guerra sucia, en primer lugar hacer confluir las agendas de los aliados de Estados Unidos en la región, Israel y Arabia, y coordinar desde Washington las labores para que estos países actuaran. Estados Unidos, en principio, no intervendría sino que daría cobertura, material y dinero a estos países para que lo transmitieran a los grupos milicianos, era una guerra tutelada.

Arabia e Israel se pusieron manos a la obra y ayudaron a crear estos grupos infiltrando mercenarios e islamistas de otras partes del mundo, pero la expansión del grupo, los atroces crímenes, la mediatización de la guerra en Siria y la crisis de seguridad en Europa por los atentados de miembros del Estado Islámico hizo que, progresivamente, estos países se fueran alejando de estos molestos aliados interpuestos.

De ahí las acusaciones cruzadas entre Arabia Saudí y Qatar de financiar al terrorismo, cuando ambos países son los responsables finales de la difusión del wahabismo y de la financiación de decenas de grupos terroristas de etiología yihadista alrededor del mundo, las negativas de la administración Trump de ayudar a los yihadistas o el alejamiento de Turquía del Estado Islámico.

Obviamente, en el circuito internacional el apoyo brindado por parte de Estados Unidos a los yihadistas de Siria hizo mucho daño a Washington, incluso soldados veteranos se negaban a una intervención en Siria para ayudar a los yihadistas debido a que habían participado, muchos de ellos, en dos guerras para desmantelarles y ahora no iban a ir a ayudarles.

La estrategia de Estados Unidos es la siguiente, la intervención rusa fue la que, en última instancia, salvó a Bashar al Asad, el asesoramiento militar de Irán, en Qassem Soleimani, y de Hezbollah, en Hasán Nasrallah, permitió a Siria controlar la situación y revertir, con algunos fracasos sonados, como la segunda pérdida de Palmira, la situación de la guerra. A pesar de la propaganda falaz de los medios de comunicación por la situación en Aleppo, que se demostró estar manipulada mediáticamente por los terroristas en el terreno, manipulación que llegó a los medios de Occidente. Aunque de la situación de Deir Azzor no se habló.

En toda esta situación se produjo la liberación de Aleppo, se aseguró Palmira y Deir Azzor. Rusia, junto con Irán y Turquía, crearon el plan Astaná para la división del país en zonas de influencia, lo cual puede ser muy peligroso porque puede llevar a una balcanización de Siria. En todo caso una cosa quedó clara y era el compromiso de Rusia en la lucha antiyihadista, cosa que Estados Unidos no estaba.

Inmediatamente los estadounidenses, al final de la guerra, necesitaban victorias mediáticas, que se produjo con la recuperación de Mosul y ahora con su participación en Raqqa.

¿Qué pretende Estados Unidos al unirse a la guerra en el último momento cuando ya está prácticamente ganada por los sirios, iraquíes, rusos, iraníes y libaneses?, pues pretende no quedar fuera de la ecuación de los “victoriosos” en esta guerra, que su coalición esté entre los que ayudaron a acabar con los terroristas y lograr limpiar su imagen, pero también otras cosas menos mediáticas.

En el contexto bélico

La obsesión de Estados Unidos es figurar como uno de los protagonistas en la derrota del Estado Islámico, cuando ha sido un mero figurante que sólo ha entorpecido la guerra, pero también sentar las bases para continuar la guerra por una simple razón: expulsar a Bashar al Asad.

Es una cuestión de necesidad y orgullo. ¿Por qué de necesidad?, una Siria victoriosa con lazos muchísimos más estrechos con Rusia, Irán, China y Hezbollah significa un aumento de poder de estos países y esta organización en Oriente Medio así como el acercamiento y colaboración entre los gobiernos de Damasco y Bagdad, lo cual situaría la influencia ruso-iraní en la frontera de Israel y muy cerca de Arabia Saudí, y al mismo tiempo Hezbollah, que habría obtenido más material, profundizado en sus contactos internacionales y ganado más experiencia bélica, lo cual cerca al gobierno de Tel Aviv y debilita al de Riad.

¿Por qué de orgullo?, Estados Unidos durante años ha presionado de forma militar, a través de los terroristas, y de forma diplomática, moviendo a sus numerosos aliados, para que Bashar al Asad saliera del poder, si después de tantos intentos por parte de la potencia más grande del mundo Siria, una nación pequeña, logra sobrevivir a este ataque eso sería un daño en el prestigio de Estados Unidos como no se ha visto desde Vietnam, ¿por qué?, porque sus guerras han sido “victoriosas”. Afganistán acabó y fue fructífera el día que Osama Bin Laden fue asesinado e Iraq cuando Sadam fue derrocado y luego ahorcado y las compañías de Estados Unidos saquearon las riquezas naturales y las reservas de oro y dólares del país. Bashar al Asad en el poder sería una derrota, aunque herede un país roto y deshecho.

Kurdos

Como hemos dicho, Estados Unidos no estaba, ni está, dispuesto a combatir él mismo sus guerras de modo que usa estos aliados interpuestos, debido a la pérdida del control sobre los yihadistas y el fracaso de estos en sus planes de derrocar el gobierno de Damasco, Estados Unidos necesita acabar con este ex aliado incómodo y buscar otro aliado interpuesto que logre entorpecer la gobernabilidad de siria y continuar la guerra y esos son, sin duda, los kurdos.

Siempre han sido usados tanto por Israel como por Estados Unidos como una variable bastante positiva en sus operaciones en Oriente Medio, no olvidemos que los pesmergas kurdos fueron aliados de Estados Unidos en la guerra de Iraq de 2003 y gracias a ellos lograron muchísima autonomía, tanta que casi son independientes, esta relación es un bien de futuro para los kurdo-sirios que quieren su propio estado.

De modo que con el asesoramiento a las milicias kurdas y la ayuda que está dándoles Washington para la conquista de Raqqa se está preparando la segunda guerra de Siria, que no será yihadista ya que estos han fracasado, sino que tendrá componente étnico y nacionalista para intentar, de nuevo, destruir Siria y derrocar al Presidente Bashar al Asad. (Wikimedia Commons)

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s