El programa iraní de drones

El programa de drones, aviones no tripulados, para misiones de espionaje o ataque lleva desarrollándose desde hace décadas. Desde las versiones más rudimentarias del final de los años setenta y ochenta hasta los diversos y sofisticados drones actuales. Lo cierto es que el drone es barato, sencillo de usar y carece de riesgos de personal debido a que son manejados desde zonas seguras.

No son, desde luego, nuevos en los cielos de Oriente Próximo: Israel lo usó en 1982 durante la Guerra del Líbano e Irán los usó durante la Guerra de Irán – Irak. Lo cierto es que las misiones de los Ababil-1 y el Mohajer-1 servían a los intereses iraníes espiando las posiciones iraquíes desde 1985, sin embargo, la “operación mantis religiosa” de Estados Unidos en 1988, hizo mucho daño a las fuerzas armadas de Irán, por lo que el gobierno iraní decidió revisar su posición y sus estrategas determinaron que iban a invertir en la guerra moderna.

Eso implicaba reconocer la inferioridad militar de Irán frente a Estados Unidos en el marco del final de los ochenta con un país desgastado por la Revolución de 1979 y la Guerra Irán-Irak. Frente a esto los iraníes decidieron invertir en el desarrollo de las Fuerzas Aeroespaciales de los Pasdarán. La premisa era sencilla: la imposibilidad del enfrentamiento contra Estados Unidos, en ese momento, era imposible y esa situación debía revertirse.

Por lo que se puso especial interés en el desarrollo balístico buscando el desarrollo de un programa de misiles de corto-medio alcance debido a la cercanía de Israel y Arabia Saudí, aliados de Estados Unidos, pero también de las propias bases norteamericanas, la cercanía de esas bases presentaba la ventaja de poder ser atacadas de forma “fácil y rápida” por Irán.

Como vimos en la proyección marítima de Irán, que evolucionó de una armada heredada del Shah a una moderna y con capacidad de defensa y ataque, la estrategia de desarrollo aeroespacial iba por el mismo camino. Sin embargo, las guerras de Afganistán e Irak acercaron aún más las fronteras de Estados Unidos y su potencia militar a Irán lo cual se traducía en una amenaza, pero, también, en una oportunidad.

Lo opaco del desarrollo de estas actividades hace que sea difícil rastrear su evolución, pero lo cierto es que durante los años noventa Irán siguió desarrollando su programa de drones y el programa cibernético vinculado al mismo que, al ser doméstico y en una situación de sanciones y bloqueos se hacía difíciles hasta la revolución del incidente RQ-170 entre Estados Unidos e Irán. Ese incidente se debió a que, según Washington, un drone RQ-170 Sentinel operado por la CIA desde Afganistán en 2011 se desvió de su rumbo perdiendo el contacto con sus operadores y entró en espacio aéreo iraní donde fue derribado según la información estadounidense. La realidad es que el drone entró en el espacio aéreo iraní y fue detectado a 225 km dentro de su frontera.

La unidad de guerra informática iraní en Kashmar logró penetrar en el sistema de navegación del drone y hacerlo aterrizar con mínimos daños, el vehículo fue capturado en perfecto estado. Esto implicaba varias cosas, en primer lugar, que las redes de radares eran capaces de detectar drones occidentales, que la unidad cibernética era la suficientemente fuerte y estaba tan desarrollada que podía piratear el sistema de vuelo y desconectarlo de sus operadores y, en tercer lugar, tocaba el turno a los ingenieros y el estudio del mismo. En 2013 se anunció el descifrado del sistema informático del UAV capturado en 2001. Tocaba la ingeniería inversa.

En 2019 un Drone Global Hawk de Estados Unidos fue derribado por Irán cuando sobrevolaba su espacio aéreo en el golfo de Omán, fue derribado sobre la provincia de Hormozgan y sus restos recuperados en Jask. No hay que olvidar que la cercana isla de Bahrein es la base de la V flota de guerra de Estados Unidos. La historia reciente está llena de estos incidentes entre Estados Unidos e Irán, estos dos casos han sido sólo dos casos especialmente representativos.

Esto, para un programa de desarrollo de drones son regalos del cielo, una revolución que permitió que en menos de 10 años el programa de drones iraní explotara en todas las direcciones: drones de espionaje, UAV´s, drones de ataque con misiles incorporados, drones suicidas…de todo y además, probado en los campos de batalla de Siria, Irak y Yemen.

Este parque industrial ha sido clave para la exportación de drones iraníes a Rusia para la guerra de Ucrania y China eclipsando la fiebre por los BayraktarTB-1 de Turquía, usados en Artsaj, Siria o Libia.

Esto implica varias dimensiones militares: en primer lugar, la competencia militar de la Guardia Revolucionaria iraní en materia de guerra moderna y tecnológica, la voluntad de seguir desarrollando esta rama y su capacidad de fabricación y uso. Sin embargo, esto ha permitido varias ventajas, en primer lugar, la proyección de su poder aéreo y cibernético (ambos campos muy unidos al ser un tipo de aparato muy sensible y que requiere de ingeniería aérea e informática de alto niel), la localización y espionaje de cuarteles y posiciones enemigas en labores de recopilación de información. Curiosamente la mayoría de los ataques iraníes son con misiles o con misiles y drones como en el ataque a Israel, Erbil y Pakistán este año 2024 o en la operación Strike of Muharram en 2018.

Lo curioso es que tras la fase embrionaria e inicial hasta el 2011, de 2013 el uso de drones ha ido in crescendo y pasado de labores de vigilancia a ataques en combinación con misiles.

El uso de drones de esta forma hace que el parque balístico y la flota aérea iraní tengan una complejidad máxima y posea, como en el caso de la armada iraní, una serie de cuarteles especializado y dispersos por el territorio que permite una mayor resistencia a los ataques a si están concentrados en una sola posición. De ahí que estén desperdigados entre el golfo pérsico (donde más bases de drones operan), la frontera Irán – Irak y la zona del este del país de modo que podemos las bases de drones situadas en Bandar Abbas, Chabahar, Bushehr, Gonabad, Hamadan, Jakigur, Jask, Kashan, Kushke Nosrat, Marjan, Minab, Qeshm o Semnan.

Lo cierto es que Irán, con su programa militar, busca no sólo defender su territorio sino de adelantar la defensa todo lo posible atacando posiciones a distancias cada vez más lejanas de sus fronteras. El pasado ataque a Israel fue una clara muestra de esto, la capacidad de lanzar estos drones y misiles, llegar al territorio, seleccionar objetivos y asumir el coste de una escalada exponencial o un conflicto bélico da muestra de las capacidades, ocultas, de su programa militar.

Lo cierto es que, como venimos diciendo la revolución de los drones es una realidad, que Irán es una potencia en ese campo también tanto en el ámbito estrictamente militar como en el ámbito comercial al tener contratos de venta de sus drones tan diversificados que operan también fuerzas como Ansarullah o Hezbollah aunque este último opera también sus propios drones.

Lista de drones iraníes

HESA Ababil

Hemaseh

IAIO Fotros

Karrar

Mobin

Meraj

Pars robot

Qods Mohajer

Qods Saeghe

Sarir

Shahbal

Shahin 1

Shahed 121

Shahed 123

Shahed 125

Shahed 129

Shahed 131

Shahed 136

Shahed 141

Shahed 147

Shahed 149

Shahed 161

Shahed 171

Shahed 191

Shahed 197

Shahed-238

Sofreh Mahi

Saegheh

Talash

Yasir UAV

Zohal

Zhubin

Pelikan 1

Pelikan 2

Homa UAV

Kaman12

Kaman19

Kaman22

Arash UAV

Omid

Rotor

Chamrosh 4.

Como vemos, la fuerza de drones iraníes es una rama más del Sepah Pasdarán y actúa en coordinación con sus ramas de inteligencia, infantería, fuerzas aéreas y armada. (Foto: Wikipedia)

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