Niños explotados, infancias perdidas

Más de nueve millones de niños, desde Sudamérica hasta África y el Sudeste Asiático, viven con su infancia perdida y atendiendo responsabilidades impropias de su edad. El trabajo esclavo al que se ven sometidos, por menos de medio dólar al día, para mantener familias, en situación de miseria, les obliga a buscar las peores tareas en las más horribles condiciones, que (en muchas ocasiones) se traduce en explotación sexual o laboral a pequeñas sin capacidad de defenderse.

Desde el trabajo esclavo en minas de oro y esmeraldas en Sudamérica, hasta en vertederos de Centroamérica (como el célebre vertedero de La Chureca) en Nicaragua; trabajos en el campo como niños yunteros o pastores en el África negra o el Magreb, de servicio doméstico en todo el mundo, en los vertederos tecnológicos de Bangladesh, Indonesia o Ghana, donde se depositan barcos y productos electrónicos de Occidente.

Miles de niños son obligados a trabajar y perder su infancia en estas penosas y peligrosas tareas. También tenemos a los niños fabricantes de ladrillos de Pakistán, Nepal o Irak, o los niños esclavizados en talleres de alfombras en Irán o Afganistán.

El riesgo de muerte por accidentes o agotamiento en las minas de América y África es una realidad, el riesgo de contraer enfermedades infecciosas en vertederos es auténtico, el peligro de contraer enfermedades como el cáncer en los vertederos tecnológicos (por exposición y contacto con productos químicos provenientes de baterías o motores) es una certeza, así como la muerte por accidentes laborales. Si se lesionan perderán lo poco que tengan y su destino será la mendicidad o una muerte prematura. Una vida trágica. Muchos de estos niños acabarán en talleres clandestinos o en las fábricas de grandes marcas de ropa y calzado, que se desplazaron al sudeste asiático y que, gracias al trabajo de estos niños esclavos, pueden ganar miles de millones y ofrecer ropa a bajo precio para los consumidores occidentales de Estados Unidos y Europa.

Otros niños son entregados por sus padres de forma voluntaria para que realicen labores de servicio doméstico o para explotación sexual, como en el caso de los niños afganos que son obligados a practicar el Bacha Bazi: bailar y tener relaciones sexuales (si se presenta la oportunidad y el dueño del niño lo permite). Otros son entregados por sus padres como pago de deuda y se convierten en esclavos temporales del acreedor, que los usará para la tarea que más le convenga.

Otros niños serán vendidos a las mafias de tráfico de personas para la explotación laboral o sexual, mafias de tráfico de órganos o serán entregados a organizaciones criminales, como en Sudamérica, que los convertirán en sicarios (se sabe de niños de once años convertidos en sicarios en Colombia, Venezuela, Brasil u Honduras).

La marginalidad les llevará a convertirse en mendigos o adictos a las drogas (drogas baratas como el disolvente). Los niños adictos al pegamento son comunes en Latinoamérica o en el Magreb. Yo, personalmente, he tenido la mala suerte de toparme con niños adictos al disolvente en Tánger (Marruecos), vagando con un trapo impregnado pegado a la nariz, desorientados y harapientos.

Normalmente los niños esclavos son maltratados por sus patrones, a no ser que de la buena salud del esclavo dependa algún tipo de ingreso… el maltrato no es solo físico (traducido en malos tratos y palizas) sino psicológico (las vejaciones y amenazas son comunes y constantes). Estos niños normalmente caen en fuertes depresiones y pierden su autoestima, otros se escapan y se unen a grupos criminales o forman “comunidades” de niños “desahuciados”, como ocurre en los slum de la India, muchos intentan escapar y son capturados y devueltos a sus “dueños”, que les aplicará un severo correctivo que puede llegar incluso a matarles. Otros tantos no pudiendo soportar la presión de esta vida y se suicidan.

Otros niños son considerados inferiores y por ende desde la infancia solo conocen la esclavitud, la miseria y la marginalidad como ocurre con los intocables o descastados de la India o las niñas afganas y pakistaníes, bajo regímenes radicales que no permiten el correcto desarrollo de las niñas. El caso más ejemplar es el de la ganadora del premio nobel de la paz Malala Yusufzai (que sufrió un brutal atentado por parte de los talibanes). Miles de niñas son consideradas esclavas familiares al servir de puente para la unión de familias y clanes, como en es el caso de los matrimonios infantiles, que se suelen dar en zonas de Oriente Medio y África, el futuro de estas niñas es olvidar sus estudios y ser precoces madres y amas de casa.

NIÑOS SOLDADO

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Foto: HDPTCAR

Muchos de estos niños en África serán esclavizados debido a las tremendas tasas de orfandad. El 10% de los niños Africanos son huérfanos de padre y madre y el 20% de los niños son huérfanos de padre o de madre. Vemos niños sin pasado, sin familia y sin futuro que encuentran en los grupos de milicianos yihadistas una familia, respeto y el venenoso sentimiento de amor fraternal en la lucha armada. Para ellos, como en el caso de Boko Haram, la yihad y los demás milicianos son su familia. Usados por guerrillas de todo el mundo, serán combatientes en los peores conflictos de la tierra.

Los niños soldados son otra forma de esclavitud de tipo militar. Las niñas serán convertidas en esclavas sexuales. En Oriente Medio el grupo terrorista Estado Islámico esclavizó a miles de niños durante sus campañas bélicas desde el año 2014. Miles de niños árabes y kurdos fueron capturados. Las niñas fueron convertidas en esclavas sexuales o vendidas, el paradero de muchas de estas niñas se ignora. Los niños yezidi fueron convertidos al Islam y radicalizados para combatir en la Yihad y se les ha detectado en Siria y en Irak.

El reclutamiento de niños ha sido una constante en la historia de la humanidad, incluso después de la firma de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El reclutamiento infantil se repite a lo largo de todo el globo y se ha detectado en un sinfín de conflictos, desde milicias revolucionarias de Sudamérica hasta los conflictos en Oriente Medio o las guerras en África. Privados de su infancia y a menudo obligados a pasar horribles pruebas, muchos son obligados a matar a sus mejores amigos o a sus familias para poder formar parte de la milicia, otras veces son secuestrados o comprados a sus familias. Se paga hasta 12 000 euros por infante que se convertirá en niño-bomba.

Los pequeños viven como soldados realizando labores de exploración de territorio, espionaje, correos humanos, combatiendo y siendo, también, terroristas suicidas. Según la ONU y Amnistía Internacional hay entre 250 000 y 300 000 niños soldado que forman ahora parte de milicias y ejércitos regulares. Aparte de la participación directa en los combates, forman también parte de algunos grupos de operaciones especiales de diferentes grupos milicianos, pero sus actividades van más allá. Realizan labores de apoyo sirviendo como mulas de munición, bombas o de heridos, soportando hambre, sed, frío o calor y muchas penurias. También pueden acabar realizando labores cotidianas como cocinar, limpiar etc. Las niñas soldado son mucho más vulnerables y al final acaban como esclavas sexuales o domésticas.

DATOS DE NIÑOS SOLDADO EN EUROPA

-Chechenia: Niños soldados fueron usados durante las guerras del Cáucaso por parte del gobierno independentista checheno y después por los yihadistas de chechenia.

-Balcanes: Miles de niños fueron usados también durante la guerra de los Balcanes.

DATOS DE NIÑOS SOLDADOS EN ORIENTE MEDIO Y ASIA

– En la yihad: La guerra destruye el entorno familiar y el sistema social de los estados dejando a las personas desamparadas. Los más desamparados son los niños. Muy fáciles de manipular y convencer en situaciones extremas y de desarraigo asegurándoles un cielo donde hay flores, juguetes, animales y abundancia. En esos casos muchos niños no dudan en morir. Se les detectaron en Palestina, donde son usados como terroristas suicidas, en sus mochilas del colegio o entre la ropa los chicos son cargados con explosivos y enviados a concurridos centros comerciales, mercados o cines de Israel o en la ocupada Palestina, hasta el año 2005, cuando Hamás dejó de usar suicidas. Las niñas también fueron usadas.

-La yihad islámica: Encarnada en los brutales grupos terroristas como Al Qaeda (bajo el subterfugio del frente Al Nusra) y el Estado Islámico, han usado niños como combatientes, terroristas y verdugos. Los vídeos de niños Sirios obligados a degollar, decapitar o ejecutar rehenes civiles o combatientes capturados son una realidad. Otros niños en cambio no son Sirios sino que van a acompañar a sus padres a la yihad en Siria y acaban formando parte activa de la violencia.

En Irak también se les ha detectado luchando desde la invasión de los Estados Unidos, al principio lucharon en la resistencia. Con la eclosión y llegada de los grupos yihadistas, los menores combatientes fueron captados. También las milicias chiíes de Irak, situadas en Bagdad, Nayaj y Kerbala, y controladas por Muqtada al Sadr estaban conformadas por unos mil niños soldados de un total de 5 000 milicianos Chiítas.

-Durante la guerra Irak-Irán: Muchos niños y adolescentes persas fueron capturados o convencidos por el gobierno para que participaran en la guerra, el régimen de Sadam Huseín también utilizó niños.

-En Afganistán: Los niños soldado han sido la tónica general desde la Guerra de Afganistán contra los Soviéticos y más tarde fueron usados en la guerra civil, que dio la victoria a los Talibán. Desde la invasión y ocupación en 2001 por Estados Unidos y la coalición de la OTAN la resistencia Afgana y Al Qaeda han usado niños-bomba y niños soldado de forma sistemática para sus operaciones bélicas, unas veces secuestrados y otras comprados. De echo en el año 2007 unos 5 000 niños soldado fueron desmovilizados y reintegrados en la vida civil.

-El PKK: Grupo guerrillero nacionalista kurdo, que ahora mismo opera en Siria, Turquía e Irak consta de unos 3 000 niños soldado de un total de 10 000 guerrilleros.

DATOS NIÑOS SOLDADO EN ÁFRICA

– Mozambique: donde los niños soldados son denominados “máquinas asesinas” por su falta de miedo, piedad o remordimientos. Durante la guerra civil que asoló el país después de la guerra de independencia, la RENAMO (grupo miliciano Mozambiqueño) secuestraba niños y los instruía en la guerra durante los años de la contienda, 1982-1998. La RENAMO se reactivó en 2013. Se intentó readaptar a estos niños a la vida civil, pero han causado varios problemas sociales.

– Congo: La presencia de niños soldado en los conflictos tribales han sido la tónica común. Durante los procesos de desmovilización, uno de los últimos en 2007, quedaron desmovilizados 30 000 combatientes de los cuales 9 000 eran niños.

– República Centroafricana: los grupos guerrilleros Balaka y Seleka usan niños como milicianos.

– Burundi: En 2006 fueron desmovilizados 3 000 niños de las fuerzas rebeldes.

– Chad: En 2007, 10 000 niños soldado en Chad fueron desmovilizados.

– Costa de Marfil: desmovilizó a 3 000 menores de los grupos rebeldes y 1 000 de las fuerzas gubernamentales.

– Guinea: Usó niños soldado para defenderse de las escaramuzas que desde Liberia y Sierra Leona (ambos países en guerra civil) lanzaban contra su territorio buscando santuarios desde donde seguir combatiendo. Según UNICEF 2 000 niños entrenaban y guardaban puestos fronterizos en la zona.

– Liberia: 2 000 niños estaban bajo las órdenes de Charles Taylor (presidente de Liberia desde 1997-2003) y que cumple una condena de 50 años por delitos de lesa humanidad.

– Sierra Leona: Entre cinco y diez mil niños fueron convertidos en soldados por las milicias rebeldes del FRU y unas mil niñas en esclavas sexuales.

– Nigeria: Boko Haram usa niñas como esclavas sexuales y a niños como milicianos yihadistas.

DATOS DE NIÑOS SOLDADO EN AMÉRICA LATINA

En Sudamérica los focos de conflicto son menores, pero no por ello menos importantes. La presencia de milicias marxistas en Centroamérica, Colombia o Perú generó la violación de los derechos humanos y del niños.

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Contra sandinista, foto: Wikipedia

– El Salvador: Se estima que de las 10 000 personas que son miembros de las maras, un 6% son menores de edad, que siguen una forma de vida basada en la violencia, asesinatos y el consumo de drogas. Asimismo 2 000 niños sirvieron en el FMLN durante los 80.

– Guatemala: De los 3 000 miembros del URNG 200 eran niños y hoy en día se cree que más de la mitad de los pandilleros que forman parte de las maras de Centroamérica no superan los 18 años de edad. Muchos de estos niños son asesinados por ajustes de cuenta entre bandas. Sus asesinos son niños de su misma edad.

– México: En el país azteca operan decenas de cárteles y grupos paramilitares, de los cuales se sabe que usan niños para el combate y dentro de las organizaciones criminales siendo sicarios, vendedores de droga, confidentes o correos.

– Colombia: las FARC usa niños en sus filas pero como en el caso de México no se informa cuántos se han usado.

El reclutamiento de niños soldado es una práctica que va en contra de los Derechos Humanos y supone una violación flagrante de los derechos del niño, que son punibles por el Tribunal Penal Internacional.

En el artículo 38 de la convención de los derechos del niño, aprobada el 20 de noviembre de 1989, por la asamblea general de las Naciones Unidas se prohíbe el reclutamiento de niños soldado con estas palabras: “Los Estados partes adoptarán todas las medidas posibles para asegurar la protección y el cuidado de las niñas y niños afectados por un conflicto armado”. Esta convención fue ratificada en el año 2 000 por el protocolo facultativo. que prohíbe a los gobiernos y grupos armados reclutar niñas, niños y jóvenes menores de 18 años.

POBREZA Y DROGA

La pobreza extrema y la miseria más absoluta en la que viven millones de personas en América latina es el caldo de cultivo para que los niños se enganchen a las drogas. La mayoría de estos niños se encuentran en estados de desocupación, desarraigo social, pobreza, vienen de familias rotas abandonando los estudios primarios.

Dicha situación personal y la circunstancia social que viven hace que los niños se integren en los grupos que se mueven en sus barrios y comiencen desde muy jóvenes a consumir sustancias alucinógenas. Los grupos de defensores de la infancia estiman que entorno al 70% de los 40 millones de niños abandonados a su suerte en las calles de América Latina consumen pegamento u otras drogas baratas derivadas de disolventes.

De hecho llegó a prohibirse la venta de disolventes a menores de edad en varios estados latinoamericanos. Los estados decidieron imponer a las compañías que eliminaran las composiciones químicas que produjeran dependencia, a la vez que les obligaban a introducir repelentes para evitar así el aumento del consumo haciéndolo repulsivo al olfato humano. Dichas medidas ayudaron a ralentizar una tendencia que continuó en alza.

Los efectos de esta droga inhalada, que es muy adictiva y de efectos instantáneos, provocan un estado de embriaguez, descoordinación muscular, incapacidad de andar correctamente, visión doble, lenguaje confuso, debilidad física e incapacidad de pensar razonadamente, dolores de cabeza y cambios de personalidad.

Estas drogas son muy baratas y fáciles de conseguir y, sobre todo, son muy necesarias para ellos, ya que logran inhibir desde el frío hasta el hambre, pasando por la sensación de soledad provocada por el abandono en la calle. En países latinoamericanos donde los niños comienzan a consumirla, normalmente a la edad de 7 u 8 años, los pequeños no llegan a sobrevivir más allá de los 14 o 15 años.

Los daños a largo plazo dependen del tipo de sustancia química que se consuma. Si el consumidor es adicto a esta droga inhalada los efectos son daños cerebrales que afectan a la memoria y a la capacidad de concentración, daños psicológicos que provocan cambios de personalidad, bipolaridad y esquizofrenia, entre otros, aunque el efecto más característico son los temblores crónicos producto de los daños causados en el cerebelo, asimismo, estas drogas inhaladas son vasodilatadoras, lo cual puede provocar una muerte súbita.

No crean que este tipo de drogas son difíciles de encontrar, es más, pueden tener estas drogas en su casa sin saberlo, ya que los compuestos adictivos y alucinógenos forman parte de los artículos de limpieza que existen cualquier casa, por ejemplo:

Acetona, laca para el pelo, esmalte de uñas;

-Pegamentos industriales, comunes y adhesivos; 

-Tipex, pinturas y gasolina;

-botellas de butil o nitrato de amyl conocidos como poppers.

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Foto: Wikipedia

Debido a las restricciones contra el consumo de drogas por inhalación, pegamento o disolventes, así como el elevado precio que suponen estos materiales para niños abandonados en la calle. Estos han cambiado de drogas, ahora la más común es el consumo de alcohol en grandes cantidades. Esta droga (considerada droga dura) está prohibida a menores aunque se les sigue dispensando. Beben desde cerveza o vino hasta alcohol destilado, a veces mezclado con fármacos para potenciar el efecto, llegan a beber alcohol etílico de las farmacias así como colonias y perfumes. Pero el alcohol no es la única droga que ha sustituido al pega.

La pasta base o bazuco compite con el alcohol, la pasta base es hoja de coca macerada y mezclada con parafina, bencina, éter o ácido sulfúrico. Se fuma en plata y provoca euforia, disminución de la inhibición, éxtasis y sensación de placer, entre otros. De efecto más rápido y prolongado que los disolventes el bazuco es la droga estrella de estos niños.

Las drogas las consumen una gran cantidad de adolescentes y jóvenes en todo el mundo. La mayoría la consumen únicamente los fines de semana de forma recreativa y por eso la “calidad” de la sustancia es mejor. Pero en el caso de estos niños abandonados el consumo es continuado, lo cual les lleva a una muerte prematura, son niños drogadictos, los olvidados de la calle.

Save the Children y otras ONG solicitan a occidente un incremento en la lucha contra la explotación infantil de toda clase así como un compromiso a los estados del tercer mundo para que luchen contra la explotación y pobreza infantil, pero el interés de ciertos sectores industriales para la creación de productos o destrucción de los mismos han frenado varias tentativas. La baratísima mano de obra infantil en estos países y los pingües beneficios generados a estas compañías así como el poder y la movilidad de las mafias de tráfico de personas y su submundo, el tráfico de niños, hace verdaderamente difícil poner cota a este problema internacional que se traduce en un abandono de los niños en todos los ámbitos dejándolos a merced de grupos industriales, guerrilleros o criminales. (Foto de portada: Pixabay)

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