El coptismo: frente al arabismo y el yihadismo

El coptismo, como expresión de la identidad cultural y religiosa de la comunidad copta en Egipto, ha sido un pilar fundamental en la historia y la evolución sociopolítica del país. Tras los años de la colonización británica, donde los coptos fueron vistos como una minoría sobre la que apoyarse para asegurar su dominio en el país, sin embargo esta misma población cuando Gamal Abdel Nasser llegó al poder la política nacional y la necesidad de crear un modelo acorde con el socialismo nacionalista árabe les condujo a la discriminación.

Sin embargo al contrario que con los griegos de Alejandría, los coptos no fueron expulsados del país. De hecho el gran poeta griego Constantino Cavafis era grecoalejandrino. Junto con la discriminación nacional debido a que los coptos se identifican con otra religión pero sobre todo con otra lengua y cultura, había que sumar el revanchismo de los anticolonialistas por los beneficios que obtuvieron de los británicos y los ataques sectarios desde la clandestinidad de grupos yihadistas y los Hermanos Musulmanes

Por lo que el coptismo representaba tanto un desafío en el sistema particularmente en relación con el panarabismo y otras dinámicas políticas regionales. Los coptos han tenido que maniobrar en un paisaje político donde su identidad religiosa minoritaria a menudo ha estado en el centro del debate. La política nacional se enfocó en consolidar una identidad árabe unificada, lo que llevó a la marginación cultural y política de comunidades no musulmanas, especialmente la copta, mientras que los griegos huían a Grecia y los judíos a Israel, los coptos quedaban en las garras de un estado opresor y de un sistema islámico que, en la sombra, esperaba su momento para atacar.

Hay que entender que a los coptos les define su cultura, lengua (el último estadio de evolución de la lengua de los faraones) pero también su religión (cristiana monofisita) y su cultura se ha movido siempre en un contexto religioso y semiclandestino. Sin embargo el abuso del poder del arabismo homogeneizante nasserista reafirmó su identidad frente a esta amenaza, frente al arabismo optaron por la vía del Shuubiyya.

El movimiento neo shuubiya ha tenido siempre dos vertientes dentro del mundo árabe islámico: la el rechazo sociopolítico a los centros de poder árabes y a la arabización por parte de grupos no árabes pero dentro del Islam (turcos, iraníes, bereberes) y luego el neo shuubiya que no es de origen ni árabe ni musulmán y cuya defensa es integral: étnica, lingüística y religiosa, ahí están los movimientos asirianistas (de Asirios de Irak), arameístas (de arameos de Siria), fenicistas (de cristianos maronitas del Líbano) etc…

El movimiento subhiyya no musulmán siempre ha girado entorno a las iglesias hasta el periodo actual de secularización donde el elemento distintivo pasó de la estructura eclesiástica a la estructura social, cultural y política.

En este contexto, la diplomacia copta ha buscado establecer relaciones con actores internacionales que reconozcan sus derechos y su legado cultural. Las organizaciones internacionales de derechos humanos han sido aliadas críticas en la defensa de los derechos coptos, proporcionando plataformas para que la comunidad eleve sus preocupaciones sobre la discriminación y la violencia. Este enfoque diplomático se ha intensificado tras revueltas políticas en Egipto, donde el cambio de régimen bajo Mohamed Mursi no solo expuso a los coptos a mayores riesgos, sino que también ha generado un renovado interés por parte de la comunidad internacional en cuestiones de derechos humanos.

Los coptos, al enfocarse en el diálogo intercultural han tratado de posicionarse como un modelo de convivencia en un país dividido. Esto ha sido especialmente relevante durante eventos como el Pacto Nacional del Diálogo, donde los líderes coptos han abogado por la inclusión y la protección de las comunidades minoritarias en la legislación y la política egipcias.

Sin embargo, el acoso estatal y de las ideologías arabizantes (que afectan existencialmente a los coptos, que no son árabes) y la amenaza yihadista que los considera kuffar (infieles), provocando una serie de atentados regulares que se saldan con decenas de muertos ha ido inspirando a los coptos ha establecer un ideario común.

A diferencia de en Líbano, donde grupos armados muy potentes como las Fuerzas Libanesas de Samir Geagea o la Falange Libanesa de Sammy Gemayel, implicados en la Guerra Civil del Líbano y con un gran poder y larga tradición política de fenicismo, o en el caso del asirianismo o el kurdismo a raíz de la discriminación de la Irak de Sadam Hussein y la posterior guerra contra Al Qaeda y Estado Islámico dotó a estos pueblos de estructuras militares y de autodefensa que redundó en su participación política y en la defensa de un espacio geográfico seguro frente a yihadistas y el estado homogeneizador.

Los coptos, la venir de un ambiente más tranquilo no ha tenido necesidad de crear estructuras político-militares y se han centrado en el renacimiento cultural copto impulsado por un renovado interés en explorar y revalorizar la rica herencia histórica, el idioma y las tradiciones de la comunidad. Este movimiento ha dado lugar a un florecimiento de actividades culturales que incluyen la literatura, el arte y la educación. La literatura copta, tanto antigua como contemporánea, ha visto una revitalización, con autores que exploran la identidad copta en un contexto moderno y mantienen vivas las tradiciones del pasado.

El uso de las redes sociales y los medios digitales ha jugado un papel vital en el renacimiento cultural. A través de plataformas en línea, muchos jóvenes coptos han comenzado a compartir sus historias y a reclamar su herencia, desafiando las narrativas monolíticas del nacionalismo árabe y del yihadismo. Este intercambio cultural, que permite una mayor visibilidad de la comunidad copta en el ámbito global, también ha llevado a una reafirmación de su identidad religiosa y cultural.

El renacimiento cultural también se manifiesta en la preservación del arte y la arquitectura copta. Iglesias y monasterios antiguos han sido objeto de proyectos de restauración, y se están llevando a cabo esfuerzos para educar a las nuevas generaciones sobre su patrimonio y tradiciones.

Separatismo y el Movimiento Neo-Shubuyya

El creciente sentimiento de separatismo entre algunos sectores de la comunidad copta ha sido influenciado por la percepción de una opresión sistémica y el deseo de obtener una mayor representación política y cultural. El movimiento neo-shubuyya, un desarrollo moderno que adopta el término «shubuyya» —que significa «nación» en árabe— propone un reconocimiento más explícito de la identidad copta dentro del marco del Estado egipcio.

Este movimiento no aspira a secesionarse de Egipto, sino a buscar un estatus especial que le permita a la comunidad copta preservar su identidad y derechos dentro de un marco inclusivo. Las demandas incluyen la representación en el Parlamento, protección contra la violencia sectaria y la promoción de políticas que reconozcan la diversidad cultural de Egipto.

El identitarismo social (porque hemos visto que no es político, por ahora) copto puede interpretarse como una respuesta al panarabismo, que históricamente ha promovido una narrativa nacional que, al centrarse en la identidad árabe, ha descuidado y, en ocasiones, ha marginado a las comunidades no musulmanas. En este sentido, los líderes coptos y los activistas han comenzado a articular una visión alternativa que busca incorporar la rica diversidad de Egipto como un componente fundamental para su prosperidad y unidad.

Oposición al Panarabismo

La oposición al panarabismo por parte de la comunidad copta no solo se manifiesta en términos de identidad cultural, sino también en las esferas políticas y sociales. A medida que el panarabismo ha evolucionado, muchos coptos han comenzado a cuestionar la narrativa que presenta a la identidad árabe como total en un totalitarismo cultural por el cual sólo se entendía lo árabe como lo legítimo de Oriente Próximo, de hecho la idea del panarabismo es una secularización del concepto de Umma islámica cuyo eje central en lugar de ser la religión es la etnicidad y la lengua, lo cual excluye a otras comunidades.

Por lo tanto, la resistencia al panarabismo también se ha traducido en la reafirmación de la identidad copta como un elemento valioso de la historia nacional de Egipto. Algunos activistas han comenzado a articular una visión en la que el coptismo no se ve como un obstáculo para la unidad nacional, sino como un recurso que puede contribuir a una sociedad más rica y variada. Esta postura busca contrarrestar las percepciones negativas que a menudo rodean a la comunidad copta y resaltar su papel histórico en la cultura egipcia.

El coptismo, vista desde la perspectiva de la diplomacia, la geopolítica, el renacimiento cultural y el separatismo, se presenta como un fenómeno complejo que enfrenta tanto desafíos como oportunidades en el Egipto moderno. La diplomacia copta busca preservación y reconocimiento en un entorno cada vez más cambiantes, mientras que el renacimiento cultural reafirma la riqueza histórica y espiritual de la comunidad. A través del movimiento neo-shubuyya, la comunidad copta está emergiendo como un actor clave en Oriente Próximo y con crecientes vínculos con otros grupos identitarios marginados históricamente en el mundo islámico, desafiando la narrativa del panarabismo y el islamismo y abogando por un futuro donde su identidad sea libre. Así, el coptismo representa la resistencia a la opresión y el potencial de un Egipto libre.

Fuentes:

  1. Khalil, Ahmed. «Copts in Egypt: The Politics of Identity.» Middle East Journal, vol. 65, no. 1, 2011, pp. 60-74.
    • Este artículo examina la identidad copta en el Egipto contemporáneo y las dinámicas políticas que han influido en su estatus y derechos.
  2. El-Azmeh, Aziz. «Islamism and Secularism in North Africa.» Cambridge University Press, 2000.
    • Este libro aborda el desarrollo del islamismo en el norte de África y su impacto en las minorías religiosas, incluyendo los coptos en Egipto.
  3. Salama, Samir. «Copts in the Egyptian Revolution: Context and Dynamics.» Egyptian Center for Economic Studies, 2011.
    • Este informe analiza el papel de la comunidad copta en el contexto de la revolución egipcia de 2011 y las implicaciones para sus derechos y representación.
  4. Shenouda III. «Copts and the Challenge of Nationalism.» Coptic Orthodox Church Publications, 1991.
    • En este libro, el Papa Shenouda III discute la situación socio-política de los coptos en Egipto, estableciendo el contexto histórico y las respuestas a la política del nacionalismo árabe.
  5. Cleveland, William L., and Martin Bunton. «A History of the Modern Middle East.» Westview Press, 2016.
    • Este libro proporciona un contexto más amplio sobre la historia moderna del Medio Oriente, incluyendo la historia de Egipto y el impacto de las políticas regionales en las comunidades minoritarias como los coptos.

Deja un comentario