Cumbre de Ankara de la Organización de Estados Túrquicos: impulso a las prioridades estratégicas de Uzbekistán

Los días 29 y 30 de octubre del presente año se celebrará en Ankara la Cumbre de Jefes de Estado de la Organización de Estados Túrquicos (OET), coincidiendo con el quinto aniversario de la transformación de la organización en una entidad internacional de pleno derecho. Este paso marcó la ampliación de su agenda y el refuerzo de la dimensión práctica de la cooperación en los ámbitos comercial, económico, del transporte y la logística, así como de las inversiones.

Desde su adhesión a la organización, Uzbekistán ha presentado más de 85 iniciativas destinadas a desarrollar la cooperación práctica. Esta intensa actividad de Taskent responde a sus intereses económicos, a la interconexión geográfica de los países participantes y a la plena compatibilidad de los principios de la OET con la política exterior multivectorial de la República.

En este contexto, Uzbekistán considera la OET una plataforma eficaz para diversificar sus relaciones económicas exteriores, ampliar los mercados de destino, desarrollar una amplia red de corredores de transporte e impulsar proyectos conjuntos de inversión.

Un factor importante que explica el atractivo de la organización es su compromiso con los principios de igualdad, no injerencia en los asuntos internos y respeto mutuo de la soberanía y la integridad territorial. La actividad de la OET tiene un carácter estrictamente pragmático y no está dirigida contra terceros países, lo que proporciona una base sólida para desarrollar una cooperación mutuamente beneficiosa.

La importancia de la organización se ve reforzada por el potencial económico conjunto de sus Estados miembros. El territorio que abarcan supera los 4,25 millones de kilómetros cuadrados y su población asciende a más de 170 millones de personas. Al cierre de 2025, el PIB nominal agregado de los países de la OET alcanzó aproximadamente los 2,3 billones de dólares estadounidenses, mientras que su volumen total de comercio exterior superó los 1,2 billones de dólares. Estas cifras sientan las bases para profundizar la cooperación comercial y económica, establecer vínculos productivos e incrementar las inversiones mutuas.

En su estrategia, la República mantiene un énfasis constante en cuatro grandes ejes de cooperación:

En primer lugar, la profundización de la cooperación económica. El principal objetivo en este ámbito es avanzar gradualmente hacia la creación de una zona de libre comercio que permita la circulación fluida de bienes, capitales y tecnologías.

Esta cuestión reviste especial importancia para Uzbekistán, que mantiene estrechos vínculos económicos con los Estados túrquicos. Al cierre de 2025, el volumen total del comercio de mercancías entre Uzbekistán y los miembros de la OET ascendió a 9.607 millones de dólares, lo que representa aproximadamente el 12 % del comercio exterior total de la República.

Sin embargo, los resultados económicos de la integración en el marco de la OET no dependen únicamente del volumen del comercio mutuo, sino también del grado de integración de las empresas de los países miembros en las cadenas de producción de los demás.

Las diferencias entre las estructuras económicas de los países ofrecen una base favorable para ello. Turquía cuenta con una sólida industria de maquinaria, automoción, material eléctrico, textil y química. Kazajistán y Azerbaiyán, además de sus recursos energéticos, ocupan posiciones destacadas en la metalurgia y la petroquímica. En Uzbekistán se están desarrollando activamente las industrias textil y de confección, el material eléctrico, la automoción, la química, la industria alimentaria y la metalurgia no ferrosa. Por su parte, las capacidades de Kirguistán en la industria ligera y la agricultura complementan el conjunto de las capacidades productivas de la región.

Uno de los ejemplos más destacados de cooperación industrial conjunta es el acuerdo entre Uzbekistán y Azerbaiyán para construir una planta de automóviles con un ciclo de producción completo en la ciudad de Gadzhigabul. Está previsto que la planta entre en funcionamiento a mediados de 2027.

Para ampliar este tipo de iniciativas, Uzbekistán aboga de manera constante por eliminar las barreras arancelarias y no arancelarias, armonizar los reglamentos técnicos y digitalizar los procedimientos aduaneros.

Una muestra del compromiso de Taskent con esta línea de actuación fue la iniciativa presentada por Uzbekistán en la Cumbre de Gabala, celebrada en otoño de 2025, para crear un Consejo Permanente de los Estados Túrquicos para la Asociación Económica.

Esta iniciativa tiene como objetivo localizar la producción y establecer cadenas de valor añadido flexibles. Para llevar a la práctica estos ambiciosos objetivos, se están utilizando mecanismos eficaces de interacción económica. Entre ellos figuran el Acuerdo de Asociación en Economía Digital (comercio electrónico, e-Commerce) y la simplificación progresiva de los procedimientos aduaneros, que contribuyen a la transformación digital de los flujos comerciales.

Por su parte, el exitoso lanzamiento del Fondo de Inversión Túrquico, con un capital social de 500 millones de dólares estadounidenses, ha creado una base material para ejecutar proyectos conjuntos de inversión, modernizar las cadenas de producción y proporcionar apoyo financiero a iniciativas en los ámbitos de las pequeñas y medianas empresas, las infraestructuras logísticas y la innovación. Uzbekistán desempeñó un papel destacado entre los principales países cofundadores del Fondo.

En conjunto, el fortalecimiento de la interconexión económica, industrial y de inversión en el espacio de la OET permitirá crear clústeres competitivos de alto valor añadido, reducir la vulnerabilidad ante las perturbaciones externas del mercado y alcanzar una sostenibilidad a largo plazo.

En segundo lugar, la ampliación de la conectividad del transporte. Este eje refleja la voluntad de Uzbekistán de superar su condición de país sin salida directa al mar y aprovechar la OET como un espacio clave para diversificar los corredores comerciales. Además, el desarrollo de las principales rutas logísticas constituye un factor fundamental para garantizar la cooperación económica e industrial.

En este ámbito se presta especial atención al apoyo al Corredor Medio, que atraviesa el mar Caspio, Azerbaiyán, Georgia y Turquía hasta llegar a los mercados europeos. La creciente relevancia de esta ruta queda demostrada por el aumento del transporte de mercancías uzbekas. Al cierre de 2025, su volumen se había duplicado en los últimos cinco años, lo que demuestra que esta ruta se está consolidando progresivamente en la logística de las empresas nacionales.

Asimismo, la importancia de este eje para Uzbekistán aumenta en el contexto de la construcción del ferrocarril China-Kirguistán-Uzbekistán. Su conexión con la ruta del Caspio podría ampliar la participación de la República en la cadena logística Este-Oeste, que conecta China con el Cáucaso y Europa a través de Asia Central.

Un corredor de transporte moderno no se compone únicamente de carreteras y vías ferroviarias. Los tiempos y costes del transporte dependen en gran medida de los trámites fronterizos, la documentación de autorización, las declaraciones aduaneras, las cartas de porte y los sistemas de seguimiento de mercancías. Por ello, la digitalización ocupa un lugar específico en la política de transporte de la OET.

Uzbekistán promueve la implantación de mecanismos avanzados, como las cartas de porte electrónicas (e-CMR) y los permisos electrónicos (e-Permit), que permiten reducir considerablemente los costes administrativos y los tiempos de transporte. En la novena reunión de ministros de Transporte de la OET, celebrada el 23 de abril de 2026 en Biskek, también se firmó un memorando para implantar la carta de porte internacional electrónica e-CMR.

En la cumbre informal celebrada en mayo de este año en Turkistán, el presidente de Uzbekistán señaló que el sistema E-Permit ya se había implantado plenamente con los países miembros de la OET. Asimismo, propuso conectar el Corredor Medio con el ferrocarril China-Kirguistán-Uzbekistán, desarrollar un corredor aduanero simplificado y digitalizar el intercambio de datos y los procesos de seguimiento de mercancías.

En tercer lugar, el desarrollo de la cooperación energética. La cooperación entre los Estados miembros de la OET en el sector de los combustibles y la energía no solo persigue diversificar las rutas de transporte de hidrocarburos, sino también impulsar una transición conjunta a gran escala hacia una economía basada en las energías renovables, en el contexto de la transformación climática mundial.

Se concede especial importancia al desarrollo de las energías verdes, ya que la unión de esfuerzos en este ámbito abre nuevas oportunidades para exportar recursos energéticos limpios a los mercados internacionales.

En este sentido, durante la Cumbre de Gabala de 2025, el presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, propuso transformar el diálogo energético tradicional en una asociación estratégica en materia de energía verde. Destacó la importancia de implantar un sistema electrónico denominado «Corredores Verdes Túrquicos» para incrementar el comercio mutuo y aproximar los reglamentos técnicos, así como de crear un consorcio de «Transformación Verde» para ejecutar conjuntamente proyectos de energía limpia.

En consonancia con este planteamiento, Taskent ha adoptado medidas prácticas concretas. Uzbekistán apoyó la firma de un acuerdo con Kazajistán y Azerbaiyán para tender un cable eléctrico submarino de alta tensión por el fondo del mar Caspio, destinado a exportar electricidad verde a Europa.

Otra confirmación de esta visión a largo plazo fue la propuesta formulada por el presidente de Uzbekistán durante el foro informal celebrado en Shusha en 2024 para crear un Consejo Ecológico Túrquico, con el fin de abordar de manera sistemática los graves problemas relacionados con el uso del agua, estrechamente vinculados al desarrollo de la energía hidroeléctrica.

Paralelamente, se está desarrollando la cooperación con los Estados miembros de la OET en el ámbito de las energías renovables. Entre las áreas prometedoras de colaboración con importantes empresas energéticas turcas, como Çalık Holding, Aksa Enerji, GÜRİŞ y Cengiz Enerji, figuran la construcción de centrales solares y eólicas, la implantación de sistemas de almacenamiento de energía y la mejora de la eficiencia de las infraestructuras energéticas.

En cuarto lugar, el ámbito cultural y humanitario. Uzbekistán no considera esta dimensión de la OET un mero legado histórico estático, sino un recurso activo para desarrollar la ciencia, la innovación y el capital humano, así como para establecer bases sólidas para la integración.

Durante la Cumbre de la OET celebrada en Samarcanda en 2022, el presidente Shavkat Mirziyoyev declaró: «Nos sentimos legítimamente orgullosos de nuestros grandes antepasados comunes, que escribieron páginas brillantes en la antigua historia del mundo túrquico. Nuestra tarea más importante es preservar su invaluable legado, estudiarlo en profundidad y transmitirlo a las generaciones futuras».

La actividad de instituciones especializadas, como TÜRKSOY, la Academia Túrquica y la Fundación para la Cultura y el Patrimonio Túrquicos, constituye una expresión práctica de esta línea de actuación. Asimismo, se desarrollan iniciativas destacadas, como la tradición anual de designar «Capitales Culturales del Mundo Túrquico» —entre ellas, la antigua ciudad de Jiva en 2020—, la celebración periódica de los Juegos Mundiales Nómadas y el proyecto turístico «Ruta de la Seda Moderna».

Esta orientación estratégica también se refleja en medidas institucionales concretas adoptadas por Taskent, en particular en la creación del prestigioso Premio Alisher Navoi de la OET, destinado a reconocer las contribuciones a la unidad de los pueblos túrquicos.

En definitiva, Uzbekistán considera la OET un instrumento para ampliar los vínculos comerciales y económicos, de transporte y logística, energéticos, culturales y humanitarios. El desarrollo de estos ámbitos permitirá aprovechar mejor el potencial de la organización, reforzar la conectividad regional y ampliar las oportunidades para promover los intereses nacionales de Uzbekistán. En este contexto, la OET seguirá desempeñando un papel importante en la aplicación de la política exterior multivectorial de la República y en el desarrollo de una cooperación mutuamente beneficiosa con sus Estados miembros.

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