La Alianza Visegrado, seísmo en la Unión Europea

El día 15 de febrero de 1991, tras la Caída de la Unión Soviética, los estados de Checoslovaquia, Polonia y Hungría decidieron crear una organización internacional de corte restringido a estos tres países (cuatro con la disolución de Checoslovaquia en República Checa y Eslovaquia) para apoyarse mutuamente en el alejamiento del comunismo y la posterior influencia rusa, así como iniciar e implementar las reformas necesarias para unirse a la UE y la OTAN en su expansión hacia el este.

Este grupo, junto con el triángulo de Weimar, reforzaron especialmente la posición polaca de Lech Walesa, que ya tenía un especial vínculo con el Papa San Juan Pablo II.

Durante el periodo de 1991 hasta 2004, cuando estos países fueron ingresando en bloque a la UE y la OTAN, Visegrado no se disolvió, sino que se convirtió en una red de intercambio cultural e inversiones financieras y de infraestructuras que se iba dinamizando en el Foro Internacional de Visegrado. Este foro busca reforzar la posición de esta organización en Europa Central y del este colaborando con ONG´s.

En paralelo, en 2011 Visegrado formó su propio grupo militar dentro de la Fuerza de Respuesta de la OTAN debido al interés de la Alianza Atlántica de reforzar sus posiciones militares en Europa Central previo paso a Europa del Este a fin de reforzar a la OTAN en el Báltico y el Mar Negro. De hecho, recordemos la crisis OTAN – Rusia por el escudo antimisiles que Washington quería desplegar en Europa Central en Visegrád Battlegroup entró en funcionamiento en 2016.

De hecho Visegrado, como poder telúrico sin salida al mar es, sin embargo, estratégico desde el punto de vista marítimo por su posición entre estos dos mares, ya que controla el “heartland” europeo y controlar estas llanuras es la diferencia entre dominar o no Europa y eso define las posiciones defensivas y ofensivas en el continente.

La Visegrad Patent Institute creada por las oficinas nacionales de patentes de los países de Visegrado que sirve para la cooperación de estos países en esta materia acorde con el Tratado de Cooperación de Patentes.

No hay que olvidar que el PIB que suma Visegrado es de 1.375 millones, con una población conjunta de 63 millones de habitantes (sería el 4º país de la UE en población) y representa un amplio porcentaje del PIB con una población joven y en desarrollo. De hecho, Polonia es el 6º país del ranking UE en PIB con 750.801 millones, República Checa es el 13º con 305.967 millones, Hungría el 17º con 196.391 millones, Eslovaquia el 18º con 122.813 millones sumando un total de 1.375,972 millones, sería el quinto país más rico de la UE, por delante de Holanda y por detrás de España.

Esto implica que la potencia de la interconexión de Visegrado es amplia, sin embargo, su infraestructura basada en un foro cultural, militar dentro del contexto de la OTAN (sin soberanía militar) y sobre todo económico, financiero para las inversiones y la cohesión social a modo de “organización excluyente” dentro de una organización más amplia como la UE, que ayudaba al conjunto de ambas organizaciones a relacionarse y crecer en profundidad financiera y económica sufrió un revés cuando se produjo la crisis migratoria de 2015.

Durante esta migración el trabajo técnico de financieros, economistas y proyectos de desarrollo regional dio paso al posicionamiento político con el rechazo de los inmigrantes que desde Libia, Marruecos y Turquía asaltaban Europa instrumentalizados por grupos terroristas y de tráfico de personas como DAESH, AL Qaeda y otros grupos de Asia y África así como por estados que usaban su territorio para alojarles antes de lanzarlos a Europa para lograr prebendas y obtener pingües beneficios económicos y políticos como Turquía o Marruecos.

Esto provocó que Visegrado se convirtiera en un bloque en el cual la cuestión cultural y política tomó el primer plano bajo los siguientes parámetros: la defensa de la cultura, la religión cristiana y la población autóctona de Polonia, Hungría, Eslovaquia y República Checa frente a la invasión llegada desde el Magreb y Oriente Próximo, por un lado.

Por otro, la defensa de la soberanía nacional para defender a su población frente a las presiones de lobbys y organizaciones internacionales con el subsiguiente rechazo a las cotas de inmigrantes por países impuestas por la Unión Europea a todos los estados miembros y que Visegrado contestó y negó ganándose sanciones y la congelación de fondos de desarrollo para estos países. Las presiones de la UE a Visegrado reforzó el grupo que, en algunos casos, amenazó con abandonar el Club Europa.

Otro elemento de lucha de Visegrado contra la UE fue la ideología progresista con su marcada obsesión por la propaganda en medios de comunicación, la desinformación y los planes de estudios para la promoción ideológica de la izquierda moderna, el homosexualismo y la ideología de género que echó más leña al fuego.

Sin embargo, lo que logó dividir a Visegrado a nivel político fue la Guerra de Ucrania con el apoyo masivo a los ucranianos por parte de Polonia y República Checa frente al apoyo de Hungría y Eslovaquia a Rusia, de hecho, por este motivo se conoce ahora a Visegrado como el grupo 2+2 en vez de, como era antaño, el V4.

En definitiva, una organización multifactorial que a nivel interno mantiene una estructura de lazos culturales y sociales entre estos países, con una rica historia compartida, que les ha permitido crear bases de desarrollo económico y de infraestructuras muy positivo que les permite defenderse en el seno de la UE contra las agresiones burocráticas de Bruselas.

Por otro lado, es un subgrupo militar al servicio de la OTAN, que se ha notado en parte en su apoyo dividido partido a Ucrania y las tesis atlantistas pero sobre todo como grupo interno en la UE ha demostrado que no es un subgrupo o desarrollo específico (de otra velocidad o de otras características como la división de la UE en zonas euro y no euro).

No, Visegrado se constituye como un grupo coordinado que entiende a la UE como un igual con el que andar en la misma dirección si es beneficioso pero que se rebela si ve que la UE puede ser dañina a sus intereses y los intereses nacionales de los miembros de Visegrado o a su soberanía, tal vez por el trauma de la era soviética.

Visegrado, por la característica de sus miembros es una alianza conservadora que otorga profundidad al marco de la UE debido a las relaciones que esta organización mantiene con Rusia pero también con los euroescépticos, de hecho el BREXIT ha sido usada como arma ideológica, retórica y política por Visegrado y sus presidentes tanto dentro como fuera de Bruselas y las relaciones con los ideólogos euroescépticos británicos del BREXIT, conservadores y soberanistas, es una contestación al creciente poderío de la UE (Foto: Wikipedia)

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