La capital de Uzbekistán se convierte en el foco de atención del capital mundial, reuniendo a inversores que gestionan activos por valor de 42 billones de dólares en la quinta edición del Foro Internacional de Inversiones de Tashkent (TIIF).
Por Koldo Salazar López
15 de junio de 2026
Bajo el lema «Resiliencia de la inversión: nuevos horizontes, nuevas alianzas», Tashkent ha dado inicio a una cumbre financiera sin precedentes. Del 16 al 18 de junio, la ciudad será el escenario donde jefes de Estado, líderes de corporaciones multinacionales e instituciones financieras de primer nivel definirán el rumbo económico de Asia Central y el mundo.
Un imán de capital global
La magnitud del TIIF-2026 es histórica. Con más de 8.316 participantes inscritos, incluyendo a 3.423 delegados extranjeros de 100 países, el foro ha superado todos los récords anteriores. Lo más impactante, sin embargo, es el peso económico de los asistentes: las empresas representadas gestionan activos que suman 42 billones de dólares, una cifra que equivale aproximadamente al 38% del PIB mundial.
Gigantes financieros como BlackRock, JPMorgan Chase, Citibank, Visa y Goldman Sachs, junto con líderes industriales como Airbus, John Deere y Mitsubishi Heavy Industries, están presentes para explorar oportunidades en sectores estratégicos.
Tres pilares para el futuro
La agenda de este año no es solo una plataforma de debate, sino una hoja de ruta estructurada en tres dimensiones clave:
- Nuevos horizontes: Enfoque en geología, minerales críticos, energía verde e inteligencia artificial.
- Nuevas alianzas: Atracción de capital soberano de regiones como el Golfo, Asia y Europa.
- Resiliencia institucional: El compromiso de Uzbekistán con reformas, el estado de derecho y un entorno regulatorio predecible.
Diplomacia y política de alto nivel
El peso empresarial está respaldado por una presencia política masiva. El número de delegaciones gubernamentales ha pasado de 26 el año pasado a 62 en esta edición. Mandatarios de países como Rusia, Azerbaiyán, Kazajistán y Tayikistán, entre otros, participarán como ponentes. Además, figuras de la talla de la Presidenta del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD), Odile Renaud-Basso, y la Presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, Dilma Rousseff, aportan una relevancia institucional crítica al foro.
Más allá de los negocios: Diplomacia Deportiva
Como novedad, el TIIF-2026 ha extendido el networking fuera de las salas de conferencias. Eventos como la carrera nocturna «Silk Road Night Run» y el torneo de tenis «TIIF Open» ofrecen un entorno informal pero prestigioso donde los máximos ejecutivos y funcionarios gubernamentales pueden estrechar lazos mientras practican deporte.
Un impacto que perdurará
Aunque el foro tiene una duración de tres días, los acuerdos que se están ultimando —valorados en decenas de miles de millones de dólares— prometen transformar la economía de Uzbekistán y de la región en los años venideros. Con una cobertura mediática masiva de 209 periodistas extranjeros de medios como Bloomberg, Reuters y la BBC, el mensaje es claro: Tashkent no solo es un destino de inversión, sino un jugador clave en la nueva arquitectura económica global.
Uzbekistán ha demostrado su madurez económica, posicionándose como un destino de inversión a largo plazo y un puente vital en las cadenas de suministro globales.