El Plan Cebrowski, el diseño militar estadounidense

Hemos estado analizando el desarrollo de las estrategias militares de China y Rusia, países que desde el comienzo de este siglo iniciaron el camino de la hegemonía geopolítica tras una década de inestabilidad y guerra, en el caso ruso y de reestructuración económica y social en el caso chino.

Estados Unidos, sin embargo, poseyó una posición de fuerza desde los años noventa y no fue una necesidad vital la que la condujo a modificar su modelo militar sino el cambio en el paradigma geopolítico de entonces, la aparición del terrorismo internacional como una estructura compleja y la necesidad de establecer nuevos modelos de guerra en un momento en el que los ejércitos dejaban de tener el monopolio de la guerra y se tendía a reducir la estructura militar.

LA DOCTRINA GERASIMOV, LA NUEVA FORMA DE GUERRA RUSA

De hecho, la idea de los “grupos de ejércitos”, combinación de dos o más ejércitos en un mando unificado bajo la figura de un mariscal ha pasado a ser más una formación teórica de las escuelas militares que una formación real y el excepcional rango de mariscal a un grado obsoleto en un momento en el que la tendencia es la reducción de los efectivos militares hasta tal punto que, incluso, la división se está considerando un grupo demasiado grande y se está empezando a trabajar sobre brigadas.

El Plan Cebrowski hay que combinarlo con otros escritos como el del Nuevo Mapa del Pentágono y poner en relación una teoría con otra. La teoría del nuevo mapa del Pentágono de Thomas Barnett se basa en la idea de que existen dos bloques mundiales definidos por su relación entre ambos: en un bloque existe una alta interdependencia dentro de la economía global y de mercado, transacciones financieras, intercambio cultural, alianza geopolítica pero sobre todo la interdependencia económica que es básicamente Occidente con Japón, Corea del Sur, Australia y demás países considerados occidentales a los que se unen China, India o Rusia.

LA GUERRA IRRESTRICTA, LA NUEVA TEORÍA MILITAR CHINA

Por otro lado, está la brecha desconectada, amplias regiones del mundo no integradas en el sistema económico internacional, alejadas geográfica o ideológicamente de los centros financieros, políticos internacionales y que se hayan en posiciones alejadas u hostiles al liberalismo económico y el institucionalismo democrático occidental. Esas regiones serían las menos conectadas y más pobres e inestables. La teoría del Nuevo Mapa del Pentágono proponía esfuerzos para atraer a estos estados al modelo de conexión.

Según Barnett una vez que estos países se integren en el modelo occidental dentro del núcleo nuevo. Esto requeriría una acción de conversión (integración agresiva) o aislamiento o, de forma preferible mediante una transición que sería una forma de evolucionar bajo tutela hacia la estabilidad y la integración total. Se identificó los problemas postsoviéticos a la seguridad de Estados Unidos bajo este paradigma que, sin embargo, mantiene de forma subyacente la idea wilsoniana del excepcionalismo americano y su “actuación por el resto de la humanidad” lejos de ideas rapaces o imperialistas, el objetivo de Estados Unidos se basa en la garantía de seguridad y prosperidad en un modelo de democracia y libertades, los estados fuera de esa línea son un problema geopolítico y una amenaza.

El ejército de Estados Unidos tendría una doble función: Leviatán y Administrador del Sistema, el Leviatán implica el modelo de intervención, invasión, guerras y derrocamiento contribuyendo a la desestabilización de países y regiones enteras defendiendo el núcleo funcional (los estados conectados, tanto los de largo recorrido como los recién integrados), esto implica una estructura militar fuertemente ideologizada, joven y agresiva.

LAS GUERRAS HÍBRIDAS, LA NUEVA REALIDAD BÉLICA

La vertiente de Administrador del Sistema se basa en un personal de más edad y formación sostenido por grupos especiales altamente formados (el mini leviatán) cuya función no es derrocar sistemas sino atacar directamente enemigos dentro de operaciones de refuerzo de gobiernos débiles, estados recién integrados pero sobre todo el mantenimiento de la paz, de hecho en esta dimensión Estados Unidos espera una contribución general del núcleo funcional que se beneficiaría de estas operaciones a través de una mayor seguridad a través de la integración del estado en la Comunidad Internacional y en organizaciones internacionales basadas en la democracia y los Derechos Humanos así como la colaboración militar y de inteligencia frente al terrorismo y la criminalidad internacional y por otro lado la expansión económica producto de la integración del nuevo territorio en el modelo de economía de mercado capitalista a través del comercio y la inversión.

Sin embargo, la estructura ideológica y el papel del ejército es clara, pero ¿cómo se estructura la nueva teoría militar de Estados Unidos?, el Plan Cebrowski lo deja claro; en cinco puntos:

The networking of American Warfare

Sustitución de grandes contingentes de tropas con estructuras piramidales por unidades medianas estacionadas alrededor del mundo cuyas estrategias dependieran de la autosuficiencia militar y de inteligencia en el teatro donde se encuentren desplegados, gobernados oficiales y suboficiales.

Esto se debe al hecho de que las guerras se han convertido en conflictos armados no sólo entre países sino contra grupos armados “privados” y el despliegue de seguridad estadounidense como Administrador del Sistema necesita unidades medianas, de alto valor añadido y conectadas entre sí a través de una superestructura militar en forma de tela de araña y por canales de inteligencia paralelos.

The inevitability of American Warfare

Estados Unidos rechaza la teoría del equilibrio de poder entre antagonistas (base de la geopolítica europea desde la Paz de Westfalia y refrendado en el Congreso de Viena). Estados Unidos ha tomado el camino del idealismo wilsoniano y se percibe como el líder de un modelo internacional basado en foros, instituciones y promoción de valores como los Derechos Humanos, el libre mercado y la democracia.

Por lo tanto, se ha otorgado un papel supervisión, en primer lugar, de Europa y Asia Oriental y desde la Segunda Guerra Mundial, con su crecimiento económico imparable, del resto del mundo mezclando y eligiendo al mismo tiempo el modelo de idealismo wilsoniano y de realpolitik de Theodor Roosevelt para solucionar controversias y eso implica la capacidad y justificación de intervención a la hora de identificar amenazas.

The speed of American Warfare

Junto con la creación de unidades de alto valor añadido hay que unirle la velocidad de la que dispone por su desarrollo de la tecnología militar y de inteligencia que le permite anticipar situaciones y, por ende, diseñar tácticas. Una de las grandes ideas de este plan es que durante siglos la táctica se supeditaba a la estrategia, en este marco la planificación estratégica es mínima ya que se busca la efectividad y consecución de los objetivos por lo que se hace especial ahínco en la táctica.

Los estadounidenses, por lo tanto, en el despliegue mundial que poseen tienen la capacidad de actuar alrededor del mundo con mucha rapidez en el transporte de tropas, pero también en el uso de drones (que pueden volar directamente desde las bases legales de las que disponen hacia sus objetivos a media o larga distancia y atacar de forma rápida ingresando directamente en el conflicto.

The precision of American Warfare

La precisión forma parte de uno de los mantras más importantes de la táctica estadounidense y se extiende por toda la comunidad de seguridad siendo, tal vez, el mayor as político del Plan Cebrowski.

La precisión forma parte de la confluencia de unidades muy bien formadas, una comunidad de inteligencia trabajando compulsivamente y los avances tecnológicos lo que justifica las operaciones en teatros no legales (la guerra de los drones de Bush u Obama). El Plan Cebrowski dejaba claro que las guerras ya no eran entre estados sino contra individuos con estructuras paramilitares o terroristas muy ideologizados que actuaban en territorio de estados neutrales o, incluso, aliados, el objetivo de The Precission of America Warfare era doble: atacar enemigos sin tener que destruir estados enteros o hacerlo en estados enemigos causando el menor daño posible y minimizando la subsiguiente crisis diplomática.

The transformation of American Warfare

La transformación del escenario de guerra implicaba que se daba por perdida la estructura bélica tradicional. Ya no se basaría en necesidades de poder de una potencia o reclamación de territorios sino en la respuesta a ataques enemigos de entes no estatales (como las guerras contra Al Qaeda en Afganistán como respuesta a los atentados del 11-S, como guerra preventiva por la identificación de una amenaza existencial hacia el núcleo funcional, justificación de la Guerra de Irak contra Sadam Hussein por su programa de armas de destrucción masiva, como identificación moral de sistemas no occidentales como netamente malos y toda oposición a la misma como moral y justificada a la que se debe apoyar y ayudar, caso de la justificación y apoyo a la oposición (que resultó ser terrorista) en las guerras contra Gadafi en Libia y Bashar al Asad en Siria.

Esta transformación se basa en la seguridad interna del Núcleo Funcional y en la posible integración de países en procesos revolucionarios contra dictaduras previas pero estos criterios con alto contenido moral pueden provocar que se identifiquen erróneamente unos grupos con otros.

LAS GUERRAS DE LÍNEA DE FRACTURA

Si Cebrowski hablaba en general de un ejército disperso por el mundo, con una clara identificación de aliados y enemigos, protección diplomática con despliegues legales en territorios cercanos a puntos estratégicos para la primacía estadounidense o a estados o alianzas hostiles basados en grupos medianos, muy formados, unidades especiales, una gran capacidad tecnológica, el dominio del mar para el transporte de grandes contingentes y la coordinación Inter agencial.

El almirante William Owens hablaba del concepto de sistema de sistemas, como el de Cebrowski, y la literatura militar estadounidense con el Joint Vision 2010 o el Copernicus C4ISR for the 21st Century pareció avalar este nuevo modelo basado en grupos de comandantes y tiradores conectados para lograr concluir de forma satisfactoria operaciones basadas en efectos obteniendo el resultado estratégico deseado sobre un enemigo usando de forma sinérgica de capacidades militares, de inteligencia e informativas.

Sin embargo, estos conceptos de operaciones basadas en efectos implican las operaciones bélicas tradicionales, las modernas, las operaciones de paz y las etapas de postguerra. Es un concepto holístico cuyo logro supera y va más allá de los meros resultados por la suma de las operaciones cumplidas de las partes en concurso.

La base es la conexión de fuerzas dispersas y la actuación colegiada a todos los niveles de la comunidad de seguridad en un escenario clave. (Foto: Wikipedia)

Deja un comentario