Uzbekistán gana terreno en el mercado global de la externalización tecnológica

Uzbekistán está configurando progresivamente su propio espacio en el mercado global de la externalización tecnológica. En los últimos años, el sector ha pasado de estar orientado principalmente al mercado interno de TI a desarrollar un modelo basado en la exportación de servicios, que abarca el desarrollo de software, BPO, KPO, las industrias creativas y los servicios profesionales.

La magnitud de esta transformación queda reflejada en la propia evolución del mercado. El volumen de exportación de servicios de TI externalizados pasó de 3,2 millones de dólares en 2019 a 716,4 millones de dólares en 2025.

Durante el mismo periodo, el número de empresas de TI aumentó de 369 a 3.400, mientras que el volumen total de servicios de TI alcanzó los 2.800 millones de dólares.

Sin embargo, el cambio más importante no se limita al crecimiento de estos indicadores. También está cambiando el papel de Uzbekistán en la cadena internacional de prestación de servicios: el país está pasando progresivamente de asumir tareas tecnológicas puntuales a acoger un espectro cada vez más amplio de funciones corporativas.

Un mercado laboral joven se convierte en una de las principales ventajas
La industria de la externalización depende directamente de la capacidad de crear y ampliar equipos con rapidez. En este sentido, la demografía sigue siendo una de las principales fortalezas de Uzbekistán.

El país cuenta con una población de alrededor de 38 millones de habitantes, de los cuales aproximadamente el 60 % tiene menos de 30 años. La población en edad laboral se estima en 21 millones de personas.

Esta estructura demográfica proporciona una importante reserva de talento para las industrias basadas en el capital humano. Sin embargo, para la externalización no basta con disponer de una población joven: es necesario mantener un flujo constante de profesionales con competencias técnicas y lingüísticas.

Actualmente, Uzbekistán cuenta con más de 220 universidades, de las cuales 145 ofrecen programas relacionados con las tecnologías de la información. Cada año, las universidades especializadas en TI forman alrededor de 25.000 profesionales. Paralelamente, también se está reforzando la formación lingüística: más de 350.000 personas estudian idiomas extranjeros cada año. El país cuenta con alrededor de 500.000 profesionales de TI, desde desarrolladores full-stack y backend hasta especialistas en ingeniería de datos, DevOps y UI/UX.

La combinación de competencias técnicas y lingüísticas adquiere especial relevancia en el ámbito de la externalización internacional. Si en las primeras etapas de desarrollo del sector el principal factor competitivo puede ser el coste de la mano de obra, el crecimiento posterior exige la capacidad de formar equipos multidisciplinares y trabajar con clientes de distintas regiones.

De este modo, la ventaja competitiva de Uzbekistán está pasando progresivamente de ofrecer simplemente costes laborales competitivos a ofrecer la capacidad de ampliar equipos cualificados a gran escala.
Del desarrollo de software a la externalización integral
Otro de los cambios está relacionado con la estructura del mercado.

La externalización tecnológica en Uzbekistán ya no se limita a la programación. Paralelamente, está creciendo el segmento de BPO, que incluye atención al cliente, procesamiento de datos y procesos administrativos y operativos.

Actualmente, más de 540 empresas y más de 14.500 profesionales trabajan en este segmento. A modo de comparación, en 2020 las empresas de BPO contaban con apenas 136 empleados.
Este crecimiento refleja la transición del mercado hacia una nueva etapa. Una empresa internacional puede considerar Uzbekistán no solo como una fuente de desarrolladores, sino también como una plataforma para ubicar distintas funciones internas.

También se está desarrollando el KPO, una modalidad de externalización más especializada que requiere conocimientos y experiencia sectoriales. En particular, más de 300 empresas operan en el ámbito de la logística.

Paralelamente, se está ampliando el mercado de servicios profesionales: contabilidad, auditoría, selección y contratación de personal, marketing, consultoría y servicios de búsqueda y provisión de personal.

Para el mercado, se trata de un cambio fundamental. Cuantas más funciones puedan localizarse en un mismo país, mayor será la probabilidad de que una empresa extranjera amplíe progresivamente su presencia: comenzando con un pequeño equipo de soporte y añadiendo posteriormente desarrollo, análisis, finanzas u otros procesos.

Las exportaciones se convierten en el principal indicador de madurez del mercado
Actualmente, el 54 % de las exportaciones de las empresas del ecosistema se dirige a América del Norte, mientras que otro 17 % corresponde a la Unión Europea y el Reino Unido. Los países de la CEI y de la región de Asia-Pacífico representan el 22 %, y Oriente Medio y el Norte de África, alrededor del 7 %.

La estructura de las exportaciones también demuestra que el mercado está adquiriendo una mayor diversificación. Los servicios de TI representan el 45 % de las exportaciones, mientras que BPO y KPO suponen el 35 %; las industrias creativas y el desarrollo de videojuegos, el 13 %, y el SaaS, el 7 %.

La siguiente etapa de desarrollo debería centrarse no tanto en aumentar el número de empresas exportadoras como en elevar la complejidad de los servicios prestados: pasar de procesos relativamente estandarizados a servicios de análisis, soluciones de ingeniería, gestión de productos y otras áreas con un mayor valor añadido.

Las empresas extranjeras se integran en el ecosistema local
Al mismo tiempo, también está cambiando la naturaleza de la presencia internacional.

Actualmente, más de 4.000 empresas forman parte del ecosistema de IT Park Uzbekistan, entre ellas más de 1.100 empresas con capital extranjero. Están representadas compañías de 75 países y el número de puestos de trabajo creados supera los 56.000.

Para el desarrollo de la industria de la externalización, este indicador es tan importante como las exportaciones.

Existe una diferencia fundamental entre una empresa extranjera que adquiere servicios a distancia y una compañía que decide crear su propio equipo o centro operativo en el país. En el segundo caso, se establecen vínculos más duraderos con el mercado: la empresa contrata personal, trabaja con proveedores locales y amplía progresivamente el volumen de sus operaciones.

Por ello, la competencia por los proyectos internacionales se desarrollará no solo entre proveedores de servicios, sino también entre países capaces de ofrecer el proceso de entrada al mercado más sencillo y eficiente.
En Uzbekistán ya se han puesto en marcha mecanismos de soft landing y el programa Zero Risk para facilitar este proceso. Estas iniciativas abarcan cuestiones relacionadas con oficinas, equipamiento, contratación de personal y apoyo operativo inicial a las empresas.

El coste sigue siendo una ventaja, pero deja de ser el principal argumento
El coste operativo sigue siendo uno de los factores que influyen en la elección de una ubicación para la externalización. Según los datos disponibles, el ahorro potencial en el ámbito de los servicios profesionales en Uzbekistán puede alcanzar, de media, hasta un 40 % en comparación con Europa del Este.

Sin embargo, no es posible construir una estrategia a largo plazo basándose exclusivamente en la diferencia de costes.
A medida que el mercado se desarrolla, adquieren mayor importancia aspectos como la protección de la propiedad intelectual, la gestión de datos personales, el derecho mercantil, los pagos internacionales, la posibilidad de atraer profesionales extranjeros y la previsibilidad del entorno empresarial.

Desde esta perspectiva, la creación de Enterprise Uzbekistan supone un paso más en la transición desde el apoyo a un sector específico hacia la creación de una infraestructura integral para los negocios tecnológicos internacionales. Este régimen jurídico especial abarca los litigios comerciales y civiles, la propiedad intelectual, los datos personales, los servicios bancarios y públicos, las cuestiones fiscales y aduaneras, así como los entornos regulatorios de prueba (sandboxes).

Uzbekistán ya ha creado varias de las condiciones necesarias para acceder al mercado global de la externalización: una amplia y joven base de talento, un sector de TI en expansión, un BPO y KPO en crecimiento, exportaciones dirigidas a mercados internacionales clave y una infraestructura destinada a facilitar la llegada de empresas extranjeras.

Pero la siguiente etapa de desarrollo ya no se medirá únicamente por el número de empresas o de profesionales.

Los principales indicadores de esta nueva fase serán el valor medio de los contratos de exportación, la complejidad de las funciones desempeñadas, el número de grandes equipos internacionales establecidos en el país y la proporción de servicios con un alto valor añadido.
Precisamente, el paso de un rápido crecimiento cuantitativo hacia una mayor sofisticación de los servicios exportados puede convertir la dinámica actual en una posición sostenible de Uzbekistán en el mercado global de la externalización tecnológica.

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