Don Pelayo es una figura central en la historia de la península ibérica y en la tradición de la resistencia cristiana frente a la expansión musulmana en la Edad Media. Aunque en la actualidad hay cierto debate y escasez de fuentes contemporáneas que exhaustivamente describan su vida, su papel en la historia es fundamental y simbólico, especialmente por su liderazgo durante los primeros momentos de la Reconquista.

Orígenes y Ascenso al Poder
Se sabe que Don Pelayo fue un noble de origen visigodo, con posibles raíces en la aristocracia de la Hispania visigoda previa a la conquista musulmana. Tras la conquista de la península en 711, durante el reinado del último rey visigodo, Rodrigo, se produjo una rápida expansión del dominio musulmán tras la Batalla de Guadalete. La resistencia en las montañas del norte de la actual Asturias se convirtió en uno de los focos de resistencia cristiana más relevantes.
Tras la derrota del Reino Visigodo,Pelayo se refugió en las zonas montañosas del norte, en un entorno que favorecía su supervivencia y organización. Las fuentes, aunque escasas y a veces legendarias, lo mencionan como un líder que logró consolidar un pequeño núcleo de resistencia que más tarde sería el embrión del Reino de Asturias.
La Batalla de Covadonga
La batalla de Covadonga, ocurrida en torno al año 722, es considerada por la tradición y diversas crónicas como el evento fundacional de la Reconquista. La fuente principal que menciona esta batalla es la Crónica Najerense y otros textos posteriores, aunque ninguno es contemporáneo en su totalidad y muchos contienen elementos legendarios.
En ella, las fuerzas lideradas por Pelayo enfrentaron a un ejército musulmán, supuestamente enviado por Muza ibn Nusair —gobernador omeya de Ifriqiya— o, en otras versiones, por Munuza, gobernador de Gijón. A diferencia de los relatos legendarios que hablan de una victoria suspicaz, la precisión histórico-epigráfica sobre los detalles es limitada. Sin embargo, la batalla representa un símbolo de resistencia y de victoria en un contexto muy adverso.
Importancia y Legado
Mientras que la escala exacta de la batalla y los detalles de su desarrollo siguen siendo objeto de debate entre historiadores, el impacto simbólico fue enorme. La victoria en Covadonga permitió a Pelayo consolidar un pequeño reino cristiano en Asturias, que sería la base de la eventual Reconquista.
Este pequeño enclave resistente se convirtió en un símbolo de resistencia cristiana frente a la ocupación musulmana y sentó las bases para la recuperación de territorios en los siglos siguientes. Además, instauró la idea de un liderazgo cristiano en el norte de la península, que posteriormente se extendería.
El legado de Don Pelayo se extiende como símbolo de valentía, resistencia y lucha por la libertad, formas parte del imaginario nacional de España y de la historia medieval europea.
A pesar de las escasas fuentes directas y la mezcla de historia y leyenda en torno a su figura, Don Pelayo representa un momento crucial en la historia de la península ibérica. Su liderazgo en la batalla de Covadonga marcó el inicio de la Reconquista, un proceso que duraría siglos y que fue fundamental en la formación de la identidad española y en la recuperación gradual de los territorios perdidos a manos de los musulmanes.
Su figura ha llegado a simbolizar valores como la valentía y la resistencia frente a la adversidad, permaneciendo como símbolo histórico y cultural en la memoria colectiva de España.