Razones por las que España debería priorizar sus relaciones con Argelia sobre Marruecos en el Magreb

La política exterior de un país se define por sus intereses estratégicos, económicos y de seguridad. En el contexto del Magreb, una región de gran importancia geoestratégica para España, la elección de socios preferentes puede tener amplias implicaciones. Aunque Marruecos y Argelia son dos actores clave en la región, existen motivos sólidos para que España considere que es más conveniente priorizar sus relaciones con Argelia.

1. Seguridad y lucha contra el extremismo

Argelia ha mostrado mayor estabilidad interna en comparación con Marruecos en los últimos años, además de contar con un historial más consolidado en la lucha contra organizaciones extremistas. La cooperación en materia de seguridad y lucha contra el terrorismo es crucial para España, particularmente en lo que respecta a la frontera sur. La relación con Argelia puede facilitar una mayor colaboración en inteligencia y en la gestión de flujos migratorios y actividades ilícitas, protegiendo mejor los intereses españoles.

No olvidemos la guerra de Argelia en los noventa entre el gobierno del FLN y el FIS, cuando los yihadistas fueron eliminados. Al mismo tiempo es un socio capacitado en la lucha contra la criminalidad compleja en el Magreb y el Sahel que aúnan terroristas y traficantes de drogas.

2. Recursos energéticos y dependencia energética

Argelia es uno de los principales proveedores de gas natural a España, una relación que ha sido fundamental en la estabilización de la economía española y en la reducción de su dependencia de otros suministros. La seguridad y diversificación de estos recursos son estratégicas para España, y mantener una relación sólida y estable con Argelia garantiza el acceso a estos recursos. En contraste, la relación con Marruecos en materia energética es mucho más limitada.

3. Relaciones políticas y estabilidad regional

Argelia, aunque enfrenta desafíos internos, mantiene una postura de mayor firmeza respecto a cuestiones regionales y bloquea menos la cooperación bilateral. Marruecos, por su parte, ha tenido repetidas tensiones con España, especialmente en temas relacionados con el Sahara Occidental, y en ocasiones su política exterior ha sido más imprevisible. La relación con Argelia, en cambio, puede facilitar una política exterior más estable y predictible para España en la región.

Marruecos siempre ha intentado, con acciones lobistas, dominar y hacer daño a España. Los bloqueos de Ceuta y Melilla, las reivindicaciones ilegales de aguas territoriales en Canarias y la presión migratoria convierte a Marruecos en un enemigo. Mientras que Argelia es amigo.

4. Alineamiento en políticas regionales

Mientras Marruecos mantiene una postura activa en el reconocimiento del papel de Estados Unidos en el conflicto del Sahara Occidental y tiene intereses en proyectar influencia en la región, Argelia ha sido una defensora del apoyo al Frente Polisario y una defensora de la autodeterminación del Sahara Occidental. La relación con Argelia permite a España mantener una posición más equilibrada y de mediación en estos asuntos, alejándose de alineamientos que puedan complicar sus relaciones con otros actores internacionales.

Además, Marruecos jamás puede ser amigo de España puesto que tiene reivindicaciones territoriales (Ceuta, Melilla y Canarias), mientras que Argelia no.

5. Relaciones económicas y de inversión

Argelia ofrece oportunidades de inversión en diversos sectores industriales y energéticos, y un mayor nivel de apertura económica en ciertos ámbitos. Priorizar a Argelia puede facilitar alianzas estratégicas y proyectos de infraestructura que beneficien a ambas naciones, mejorando además las conexiones comerciales y de inversión.

Marruecos ha jugado con la legislación española y europea para vaciar a España de soberanía alimenticia y energetica. Aunque la culpa no es totalmente marroquí, sino de la UE y las políticas económicas de España. Lo cierto es que la posición de Marruecos va más allá de meros acuerdos comerciales, es visto como una vía de presión que genere dependencia y poder realizar acciones lobistas e injerencias en España.

6.Infiltración interna

Marruecos, a través de la inmigración y de los marroquíes de segunda generación ha llevado a cabo una política de infiltración y de trabajo social en base al control de las mezquitas y la labor de lucha contra el terrorismo e intercambio de información y traducción de la misma.

Al mismo tiempo ha ido estableciendo organizaciones y asociaciones paralelas que ha penetrado la universidad, la política y los negocios para dominar desde dentro.

Argelia no posee esa política. Su política se basa en las relaciones bilaterales, contratos internacionales y compromisos, sin intenciones de dominación, lobismo o injerencia interna.

De hecho, no interviene por cuestiones menores sino cuando se producen ataques a su soberanía o seguridad nacional (muy relacionadas con las actividades del régimen marroquí).

Conclusión

En definitiva, para España resulta más conveniente priorizar sus relaciones con Argelia en lugar de Marruecos debido a motivos relacionados con la seguridad, la estabilidad energética, la previsibilidad política y la cooperación regional. Aunque la relación con Marruecos sigue siendo importante, la profundización con Argelia puede aportar beneficios estratégicos a largo plazo, fortaleciendo las capacidades españolas en la región y promoviendo una política exterior más equilibrada y segura en el Magreb.

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