La guerra del Sahara Occidental comenzó en 1975, tras la retirada de España de la región. En este contexto, el Frente Polisario, que aboga por la independencia del Sahara Occidental, comenzó un conflicto armado con Marruecos y Mauritania, quienes reclamaban el territorio. El conflicto formalizó un enfrentamiento entre la RASD y los estados vecinos. Marruecos, tras los Acuerdos de Madrid firmados el 14 de noviembre de 1975, tomó el control de la mayor parte del territorio. En estos acuerdos, se pactó la división del Sahara Occidental entre Marruecos y Mauritania, donde el primero recibió el norte y el segundo el sur siendo que Hassan II cedió un territorio que creía suyo a Mauritania, lo cual deja muy claro que ni las autoridades marroquíes creían en que el Sáhara fuera de Marruecos porque si no la guerra hubiera sido entre Marruecos contra Mauritania y la República Árabe Saharaui Democrática.
El mismo Hassan II en 1981 en Nairobi, Kenia, durante una cumbre de la Organización de la Unidad Africana (OUA) expresó su apoyo a la celebración de un referéndum en el Sáhara Occidental. Sin embargo, volviendo al tema, la RASD declaró su independencia el mismo día de la firma de los acuerdos, rechazando la legitimidad de estas divisiones.
Mauritania, tras experimentar dificultades en el conflicto militar, decidió retirarse del Sahara Occidental en 1979, renunciando a sus pretensiones territoriales. Esta decisión tuvo profundas repercusiones en el equilibrio de poder de la región, dejando a Marruecos como el único ocupante del territorio. La guerra continuó hasta un alto el fuego en 1991, mediado por las Naciones Unidas, aunque el conflicto nunca se resolvió completamente y la situación sigue vigente y se encuentra desplegada la MINURSO. La retirada de Mauritania se consideró como un paso hacia la consolidación de la lucha por la independencia del Sahara Occidental. El hecho de que el Frente Polisario haya logrado mantener su existencia y continuar con la resistencia armada se reflejó en su capacidad para ganar apoyo internacional. La RASD entro en el sistema de la Unión Africana (UA) y ha sido reconocida por varios países.
Derechos Humanos en el Sahara Occidental
Desde la ocupación marroquí, se han documentado múltiples violaciones de derechos humanos en el Sahara Occidental. Muchas organizaciones han denunciado estas violaciones, incluyendo:
- Amnistía Internacional: Informe «Sahara Occidental. La represión de los derechos humanos en 2007» (2007)
- Human Rights Watch: Informe «No tenemos donde ir: La vida de los refugiados saharauis en la pobreza» (2015)
- Comité de Derechos Humanos de la ONU: Informes periódicos que documentan violaciones sistemáticas desde 1981.
- International Federation for Human Rights (FIDH): Informe «Saharaui: derechos humanos en el olvido» (2018).
Razones Históricas y Culturales para la Independencia
El Sahara Occidental siempre ha tenido una identidad distinta a la de Marruecos, y existen múltiples argumentos que sostienen que nunca ha sido ni es parte de Marruecos:
- Históricos: Antes de la llegada española, el territorio saharaui fue un conjunto de entidades tribales que experimentaron autonomía y un desarrollo político propio;
- Culturales: La población saharaui tiene su propio idioma, el Hasaniya, y tradiciones que son diferentes a las marroquíes, que hablan dariya y poseen otra cultura;
- Étnicos: Los saharauis se identifican como un grupo étnico distinto con una historia común que se remonta a siglos y se resisten al relato de Marruecos, que trata de imponer una homogeneidad cultural;
- Jurídicos: De acuerdo con el Derecho Internacional, en 1975, la ONU consideraba al Sahara Occidental como un territorio no autónomo. La invasión de Marruecos se considera ilegal por múltiples resoluciones de la ONU;
- Linguísticos: El uso del idioma español, legado de la presencia española, también es un factor que distingue la identidad saharaui y en su economía, ya que siguen usando la peseta (en este caso la peseta saharaui);
Organizaciones e informes que rechazan la ocupación y las aspiraciones de Marruecos en el Sáhara Occidental:
- Corte Internacional de Justicia (CIJ):
- Dictamen Consultivo sobre el Sáhara Occidental: 16 de octubre de 1975. En este dictamen, la CIJ concluyó que no existían vínculos de soberanía entre el Sáhara Occidental y Marruecos que justifiquen la reivindicación marroquí.
- Naciones Unidas (ONU):
- Resolución 1514 (XV) sobre la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales: 14 de diciembre de 1960. Establece el derecho de los pueblos coloniales a la autodeterminación.
- Resolución 3458 (XXX) sobre la situación del Sáhara Occidental: 10 de diciembre de 1975. Reafirma el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.
- Resolución 35/19: Aprobada el 11 de noviembre de 1980, reafirma el derecho a la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental.
- Comisión de Descolonización de la ONU:
- Diversos informes y recomendaciones a lo largo de los años, particularmente en la década de 1970 y 1980, donde se destaca la situación del Sáhara Occidental como un territorio no autónomo.
- Asamblea General de la ONU:
- Resolución 37/43 sobre el Sáhara Occidental: 3 de diciembre de 1982, donde se reitera el derecho del pueblo saharaui a ejercer su derecho a la autodeterminación.
- Resolución 65/119: Sobre el estado del Sáhara Occidental, aprobada el 10 de diciembre de 2010.
- Informe de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO): Este organismo ha presentado informes periódicos acerca de la situación en la región desde su establecimiento en 1991, aunque no siempre se aborda directamente la cuestión de soberanía.
Estudios jurídicos y de derechos humanos, como el dictamen del Consejo de Seguridad de la ONU en relación con el Sahara Occidental en 1975, han reafirmado que el pueblo saharaui tiene el derecho a la autodeterminación.
La guerra del Sahara Occidental continúa siendo un tema candente en el ámbito internacional. La lucha por la independencia de la RASD y la violación de los derechos humanos en la región son cruciales para entender la relevancia actual de este conflicto. Con el tiempo, el Frente Polisario ha mantenido su legitimidad y lucha por el reconocimiento de su independencia, mientras que las dinámicas complejidades de la región y las dinámicas de poder en el norte de África complican aún más la situación.
A pesar de los esfuerzos internacionales para mediar y buscar una solución pacífica que contemple el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, el conflicto persiste. La actual ocupación marroquí, combinada con las preocupaciones sobre los derechos humanos y la falta de una solución política, ha mantenido a la población saharaui en una situación de incertidumbre y sufrimiento.
La comunidad internacional, incluidas organizaciones como la ONU y la UA, sigue buscando mecanismos para alcanzar una resolución justa y duradera. Sin embargo, el apoyo a la RASD y a los derechos del pueblo saharaui continúa enfrentándose a retos significativos en el ámbito político y diplomático y la diplomacia marroquí cada vez acosa más a la RASD y está logrando que pierdan apoyos y relaciones internacionales.
A medida que el conflicto avanza sólo Argelia garantiza el respeto por la dignidad y la vida de los saharauis que se hayan en Tindouf. La resolución de la cuestión del Sahara Occidental no solo es una cuestión política, sino también un imperativo moral, contra el régimen marroquí