La actual situación de horror en la Franja de Gaza se debe a una venganza por parte de Israel, que ha decretado el Estado de Guerra, por la operación de Hamás “Inundación de Al Aqsa”. Los palestinos lanzaron un ataque sorpresa el siete de octubre de 2023 a las 06:30 hora local con el lanzamiento de hasta 5000 cohetes contra territorio israelí.
Esto, que parecía entrar dentro del guión normal de la cotidianeidad de la guerra entre Israel y Hamás basado en el lanzamiento de misiles y la posterior campaña de bombardeos israelíes contra Hamás, se tornó en algo diferente. Realmente los cohetes, masivos, tenían dos funciones:
- Distraer a Israel;
- Ablandar posiciones
La segunda parte comenzó con las refriegas en la valla que rodea la Franja de Gaza y el asalto masivo de la misma por unidades de tierra en vehículos y unidades que asaltaron el territorio en parapentes y mediante lanchas rápidas como en el caso de Zikim. El ataque, sorpresivo y rápido sorprendió y desbordó las líneas israelías cayendo toda la zona entre la valla de contención de Gaza hasta Ofakim.
La red de kibutz cayó en manos de los palestinos, cuya operación fue liderada por Hamás con la participación de la Yihad Islámica Palestina y el FDLP, con el apoyo de la FPLP y la organización armada Cueva de los Leones, desplegados en Cisjordania. El ataque, coordinado por tierra, mar y aire, hizo que Hamás controlara la región y asesinara a muchos civiles israelíes en sus casas de los kibutz entre Gaza y Ofakim al este y entre Gaza y Askelón al norte.
El ataque al festival de música de Reim produjo muchas bajas entre los israelíes mientras los palestinos seguían tomando posiciones. La caída de Ofakim, que estuvo a punto de sucumbir, hubiera llevado a las milicias hasta Beersheva.
El objetivo aparte de causar bajas entre policías y soldados israelíes así como civiles era capturar al máximo número de prisioneros posibles para contener la respuesta de Israel y, de paso, presionar en futuras negociaciones ya que entre los secuestrado había también extranjeros. El gobierno israelí, en grave crisis desde hace años, logró que Netanyahu obtuviera y reforzara su poder, declarase la guerra y movilizase a todo el ejército.
El objetivo israelí consistiría en bombardear la Franja de Gaza, con especial atención a la ciudad de Gaza estableciendo una zona de ataque e instando a los civiles a evacuar la zona hacia la región centro-sur de la Franja para una vez terminada la campaña de bombardeos entrar por tierra.
El objetivo sería tomar el control de la ciudad, que es de un riesgo alto ya que Hamás posee una red de túneles y apoyo social y logístico sin contar con presencia en las zonas donde no se llevarán combates terrestres (Khan Younis). Hamás está esperando de hecho la guerra en tierra ya que su objetivo es atraer a Israel a una ratonera y ahí lograr generar el mayor número de bajas para quebrar la moral israelí y forzar tensiones internas.
Al mismo tiempo, sabedores que Israel no abandonaría el territorio hasta acabar con Hamás en la zona, Hezbollah y el eje de la resistencia se están preparando para atacar a Israel desde el norte abriendo un segundo frente tratando de ralentizar el avance en Gaza y protegiendo a su aliado de Hamás.
El eje de la resistencia, con experiencia en guerra asimétrica y con una amplia red de transporte y logística en la zona de Irán-Irak-Siria y Líbano podría hacer mucho daño a Israel. Sobre todo si logran alzar una intifada en Cisjordania. Ayer día 17 hubo un alzamiento de los palestinos contra los israelíes pero sobre todo contra el gobierno de Mahmoud Abbas cuay posición contraria a esta operación es igual de contundente que su condena a los ataques israelíes.
En definitiva, Hamás ha despertado a un mounstruo militarmente hablando que ha sido humillado militarmente y, sobre todo, en su labor de inteligencia al no detectar los preparativos de una operación estratégicamente compleja y tácticamente rudimentaria.
Hamás ha sido capaz de aprovechar la seguridad tecnológica de Israel, que es una potencia militar y tecnológica, para cegarles haciéndoles no ver lo que pasaba ante sus ojos dando un salto atrás tecnológico y planificando de una forma muy compleja esta operación que, sin embargo, no tenía visos de duras unos pocos días como mucho ya que su verdadero objetivo era, simplemente, hacer daño.
Sin embargo este monstruo, Israel, que es muy mal enemigo se enfrenta a un enemigo más grande en la región…todo un eje de la resistencia que llega desde el Mediterráneo hasta Pakistán, no en vano Estados Unidos ha desplegado su flota y dos portaaviones en el Mediterráneo Oriental y tiene su flota en el Golfo Pérsico en alerta roja, porque sabe que lo que se juega en Gaza es algo más que una mera campaña rutinaria.
Ahora los gazatíes se encuentran, de nuevo, en el fuego cruzado entre dos furiosos enemigos irreconciliables: Hamás e Israel.
Tras el ataque contra el hospital Al Ahli de Gaza con más de 500 muertos y por el cual tanto Israel como Hamás se culpan mutuamente. Hezbollah llamó al “Miércoles de la Ira”, Estados Unidos avisó a sus ciudadanos que abandonaran Líbano cuanto antes, se izaron banderas negras hasta en el sitio más sagrado de los musulmanes chiitas de Irán y la diplomacia iraní avisó de consecuencias dando un mensaje en hebreo que decía “el tiempo se ha acabado”.
El titular de exteriores de Irán, Hossein Amirabdollahian, hizo ya una visita a Qatar, socio de Turquía y enmarcado en la línea política de los Hermanos Musulmanes, para conversar con Ismail Haniya, líder de Hamás para después ir a Líbano a entrevistarse con altos miembros libaneses en lo que pareció ser un viaje premonitorio de lo que ahora mismo la diplomacia iraní está dando a entender.
Sin embargo a pesar de esto los ataques, que se han sucedido en Deir al Balah, Ciudad de Gaza y Khan Younis han afectado al paso de Rafah (bombardeado cuatro veces siendo el único que no controla Israel ya que es entre Gaza y Egipto). Esto ha provocado tensiones entre los gobiernos israelí y egipcio, este último comprometido con la entrega de ayuda humanitaria pero que aún no permite a los gazatíes salir de la Franja de Gaza porque tampoco desea que el Sinaí, una zona muy delicada de Egipto, se desestabilice.
Las reacciones en el mundo islámico no se han hecho esperar: en Turquía y Jordania hubo un intento de asalto de la embajada israelí por parte de manifestantes de ambos países.
Entre los lugares atacados hay casas, oficinas de Hamás, hospitales y colegios. Hamás acusa a Israel de genocidio, como la comunidad islámica y muchos analistas y población occidental mientras que Israel acusa a Hamás de usar estas instalaciones con fines militares haciendo que pierdan la protección que tienen en base al Convenio de Ginebra (cuya perdida de protección también está consignada) por lo que acusa a Hamás de usar instalaciones protegidas por el DIH y por el uso de escudos humanos.
La realidad es que las imágenes hablan por sí mismas: más de setenta años de ocupaciones y desplazamientos, de vidas rotas en miserables campos de refugiados y de muertes horribles. Las imágenes de niños muertos, asesinados, con sus cuerpos destrozados, las imágenes de los familiares llorando o de familias enteras muertas es dantesco…si algo se parece al infierno de Dante eso es Gaza.