El régimen de Mohamed VI en Marruecos mantiene un control autoritario, reprimendo derechos humanos en regiones como el Rif y Sahara Occidental. La represión, la manipulación institucional y el incumplimiento de la autodeterminación evidencian un sistema totalitario que limita libertades y viola leyes internacionales, obstaculizando la justicia y la autodeterminación del pueblo saharaui.