La Escuela de Sara no fue una institución formal ni una escuela en el sentido estricto del término, sino más bien un fenómeno cultural y literario que floreció en el siglo XVII. Se refiere a un grupo de escritores vascos que, aunque no estaban formalmente organizados, compartían rasgos estilísticos comunes y contribuyeron a formar una corriente literaria homogénea y significativa en la lengua vasca (euskera). Este movimiento se centró geográficamente en torno a la localidad vascofrancesa de Sare (Sara), en Francia, y sus alrededores.
Orígenes y Contexto Histórico
El siglo XVII fue una época crucial para el euskera. Gran parte de la población en la región vascofrancesa era monolingüe en esta lengua. En este contexto, la Iglesia Católica desempeñó un papel fundamental en la difusión de la espiritualidad y la doctrina religiosa, utilizándose el euskera como vehículo principal. Esto creó un nicho para el desarrollo de una literatura religiosa en la lengua vernácula.
Los autores de la Escuela de Sara eran predominantemente eclesiásticos, poseedores de una sólida formación humanística y teológica. Su objetivo principal era exponer la doctrina católica y la moral cristiana de una manera accesible para la gente común. Para lograr esto, recurrieron a un euskera popular y claro, evitando deliberadamente los latinismos y las complejidades que caracterizaban a otros autores de la época, como Joanes Leizarraga, quien en el siglo XVI había traducido el Nuevo Testamento al euskera con una prosa más erudita.
Características Literarias y Temáticas
Aunque muchos de los miembros de esta «escuela» cultivaron la poesía religiosa, también produjeron importantes obras en prosa. La temática central era siempre de índole religiosa y moral, buscando guiar y educar a los fieles en los principios cristianos. A través de sus escritos, estos autores moldearon y enriquecieron el euskera literario, dándole una voz propia y una capacidad expresiva para temas complejos.
Un ejemplo paradigmático de esta corriente es la obra «Gero» (después, luego) de Pedro Agerre Azpilikueta, más conocido como Axular. Publicada en Burdeos en 1643, «Gero» es considerada el primer texto en prosa original de gran relevancia en lengua vasca. La portada del libro, como se muestra en la imagen, refleja la naturaleza de la obra, dividida en dos partes: una que describe los perjuicios de la dilación («luça-mendutan ibiltceac») y otra que exhorta a abrazar la acción y el cumplimiento de los deberes. Esta obra es un hito no solo por su contenido teológico y moral, sino también por la calidad de su prosa en euskera, que sentó las bases para el desarrollo posterior de la literatura vasca.
Geografía y Miembros Destacados
Los miembros de la Escuela de Sara provenían principalmente de un «triángulo» geográfico en la provincia histórica de Labort (Lapurdi). Este triángulo estaba delimitado por las localidades de Sare (Sara), San Juan de Luz (Donibane Lohizune) y Ciboure (Ziburu).
Entre los escritores más notables de esta escuela, además del ya mencionado Axular, se encuentran otros sacerdotes como:
* Etxeberri Ziburukoa: Importante figura cuya obra contribuyó también al cuerpo literario de la época.
* Materre
* Klaberia
* Hirigoyti
* Guillentena
Asimismo, en este mismo periodo y contexto, aunque no siempre adscritos directamente a la «escuela» en su núcleo más estricto, se encuentran otros autores significativos como Bernard Etxepare (pionero en la poesía vasca del siglo XVI) Oihenart y Juan de Tartas, quienes también contribuyeron al florecimiento de la literatura vasca.
Legado e Importancia
La Escuela de Sara representa un período de vital importancia para la literatura vasca. Estableció un modelo de prosa y poesía religiosa en euskera que fue accesible y edificante para la población de su tiempo. Al optar por un lenguaje claro y popular, estos autores no solo difundieron la doctrina católica, sino que también contribuyeron a la estandarización y enriquecimiento del euskera como lengua literaria. Su legado perdura como testimonio de la capacidad del euskera para expresar ideas complejas y de la estrecha relación entre la fe y la cultura en el País Vasco francés del siglo XVII.