Embajador de Rusia en España: «Las sanciones ilegales de la UE, por desgracia, complican seriamente la vida de la comunidad rusa en España»

Yuri Klimenko, nacido en 1959, se licenció en el Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú e inició su trayectoria diplomática en 1981. A lo largo de su carrera ha ocupado distintos puestos tanto en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia como en representaciones rusas en el exterior.

Entre 2000 y 2004 ejerció como ministro consejero en la Embajada de la Federación de Rusia en España. Entre 2004 y 2012 desempeñó el cargo de subdirector del Primer Departamento Europeo del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso. Desde 2012 hasta 2019 fue Cónsul General de Rusia en Barcelona.

A partir de febrero de 2019 volvió a ocupar el puesto de subdirector del Primer Departamento Europeo. Domina el español e inglés.

En noviembre de 2022, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, designó a Yuri Klimenko Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la Federación de Rusia en el Reino de España, con acreditación simultánea en el Principado de Andorra.

He tenido el gran honor de entrevistar a su excelencia, Yuri Klimenko para Otralectura.com

Pregunta: Tras varios años de tensiones diplomáticas, ¿cómo describiría el estado actual de los canales de comunicación entre los gobiernos de Madrid y Moscú en este inicio de 2026? ¿Cómo afectan a estas relaciones las narrativas políticas y sociales antirrusas?

Respuesta: Lamentablemente tengo que reconocer que hoy en día las relaciones ruso-españolas se encuentran en su punto más bajo y están atravesando la etapa más crítica en la historia contemporánea. El diálogo político y la cooperación práctica en todos los ámbitos están completamente «congelados». Actualmente se mantienen sólo algunos contactos episódicos, así como los canales de la comunicación diplomática, pero tienen un carácter muy limitado y puramente técnico.

Esa degradación tan brusca de los vínculos bilaterales no se produjo por culpa nuestra. Desgraciadamente por ahora no veo premisas para una posible mejora a medio plazo del deplorable estado actual. No obstante, espero que las relaciones con España, tras haber tocado su fondo, con tiempo se restablezcan y nosotros reanudemos la cooperación mutuamente beneficiosa sobre la base de la igualdad. Para ello, por supuesto, las autoridades españolas primero tendrán que renunciar a seguir la política agresiva antirrusa impuesta por la OTAN y la Unión Europea.

Al mismo tiempo querría subrayar que la retórica y la política antirrusa de las autoridades, así como las narrativas rusófobas difundidas por los “principales” medios de comunicación, en general no se reflejan en la sociedad española que en su abrumadora mayoría, como antes, mantiene una actitud amistosa hacia nuestro pueblo. Lo demuestra, por ejemplo, el persistente interés de los españoles por la cultura, el arte, la literatura y la música clásica rusas, que ha resultado absolutamente imposible «cancelar» mediante esfuerzos y medidas políticos. Otras muestras de ello son las solicitudes de becas para estudiar en Rusia y el número de las visitas turísticas a mi país.

P: A pesar de las sanciones impuestas en años anteriores, ¿existen sectores económicos donde España y Rusia sigan manteniendo una cooperación técnica o comercial relevante?

R: Como sabe, una de las principales víctimas de las acciones antirrusas de la UE ha sido la cooperación económico-comercial entre nuestros países, que se desarrollaba y se consolidaba exitosamente durante décadas. España suspendió la ejecución de una serie de importantes proyectos económicos y de inversión, muchas empresas españolas se vieron obligadas a abandonar el mercado ruso, se desplomó el turismo ruso hacia España que aquí siempre estaba altamente apreciado. Debido al impacto de un sinfín de «paquetes» de sanciones ilegales, el comercio bilateral continúa disminuyéndose: en enero-noviembre de 2025 el volumen del intercambio comercial ni siquiera alcanzó unos 2,3 mil millones de euros y cayó un 32% en comparación con el mismo período de 2024. Teniendo en cuenta que actualmente la mayor parte del comercio bilateral corresponde a la importación española del GNL ruso, que la UE requiere prohibir completamente antes del 1 de noviembre de 2027, es evidente que aún no hemos tocado el fondo.

De todas formas, todavía sigue manteniéndose una cierta cooperación e interacción entre los operadores económicos y empresarios de ambos países. Como antes estamos abiertos y listos a prestarles nuestro apoyo institucional. Sin embargo, preferiría no entrar en detalles y no mencionar iniciativas concretas ni áreas de cooperación para no perjudicar…

P: Históricamente, España y Rusia han tenido un fuerte vínculo cultural. ¿Qué iniciativas planea impulsar su oficina para reactivar el intercambio cultural y artístico en 2026?

R: Efectivamente, Rusia y España comparten una larga y fructífera tradición de colaboración cultural y artística. Creo que este vínculo es una magnífica oportunidad para preservar el diálogo entre los pueblos de nuestros países a través de la cultura que, a su vez, debe ser un ámbito de la interacción abierta y permanente ajeno a las eventuales divergencias políticas.

Aspiro que el público español tenga acceso sin barreras ni intermediarios a la cultura rusa como parte trascendental de la cultura universal. Quien lo desee debe tener la posibilidad de emocionarse con su música clásica y su ballet, descubrir su arte y su cinematografía, así como estudiar la lengua rusa. El acceso libre a la cultura es un derecho absolutamente esencial.

Por esta razón, en 2026 seguiremos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para impulsar en España proyectos culturales rusos: exposiciones, conciertos, encuentros con artistas; proyecciones de cine, etc. La información y los anuncios sobre estas iniciativas estarán disponibles en nuestros recursos digitales.

Haciéndolo buscamos no sólo reactivar el intercambio cultural y artístico, sino preservar los “puentes” duraderos que fortalecen el entendimiento mutuo y la colaboración entre nuestras sociedades.

P: ¿Qué prioridades tiene la Embajada para garantizar la seguridad y los servicios consulares de los ciudadanos rusos residentes en España en el contexto actual?

R: La protección de los derechos e intereses legítimos de nuestros compatriotas en el extranjero siempre ha sido una de las prioridades de la política exterior de Rusia. Para ello en España contamos con dos oficinas consulares – Sección Consular de la Embajada en Madrid y el Consulado General en Barcelona.

Hablando del contexto actual hay que constatar que las sanciones ilegales de la UE, por desgracia, complican seriamente la vida de la comunidad rusa en España, inclusive de su parte más vulnerable. Así, a pesar del vigente Convenio bilateral de Seguridad Social, miles de rusos y españoles (entre ellos los “Niños de la Guerra”) ahora no pueden percibir las pensiones que les corresponden desde Rusia por restricciones impuestas a las transferencias bancarias. En muchos casos esto afecta a los mayores de 80-90 años o a las personas con discapacidad que a menudo no tienen otros fuentes de ingresos. Mientras las autoridades competentes rusas están estudiando opciones alternativas de transferencias, les ayudamos a tramitar poderes notariales y otros papeles para que abran cuentas bancarias en Rusia.

A su vez debido a la falta de la comunicación aérea directa entre nuestros países por motivo de las sanciones y las dificultades logísticas a la hora de emprender un viaje a Rusia, los ciudadanos rusos se ven obligados a acudir con más frecuencia a las oficinas consulares para tramitar documentos. Por eso hemos tomado todas las medidas necesarias para que los servicios consulares sean más accesibles, entre ellas – el refuerzo del personal consular, la ampliación de las franjas horarias disponibles en el sistema de citación, el aumento de la periodicidad de la asistencia consular en las zonas de mayor concentración de la población rusa en España, etc.

P: Desde su perspectiva, Sr. Embajador, ¿qué papel debería jugar España dentro de la Unión Europea para fomentar una nueva arquitectura de seguridad en el continente?

En primer lugar, querría enfatizar que Rusia nunca ha intentado dar consejos a los países soberanos de cómo tiene que ser su política exterior. Ni lo vamos a hacer en caso de España y su posible rol dentro del bloque occidental en el contexto de la formación de una nueva arquitectura de seguridad europea.

No obstante, me gustaría mencionar que la guerra “hibrida” del Occidente contra Rusia liderada por la burocracia de la UE y la crisis ucraniana como su parte pusieron fin a las tentativas de implementar el modelo de seguridad basado en los mecanismos euroatlánticos. La responsabilidad por la peligrosa escalada actual y las oportunidades perdidas en el ámbito de la seguridad global recae enteramente en los Estados occidentales, que, por cierto, por las instrucciones de la OTAN siguen militarizándose forzadamente, desplegando sus capacidades bélicas junto a las fronteras rusas y suministrando armas y armamento al régimen de Kiev utilizado como una herramienta para “infligir derrota estratégica” a nuestro país.

Por su parte, Rusia siempre ha abogado de manera decidida por la creación de una arquitectura de seguridad basada en los principios de la igualdad, indivisibilidad, respeto mutuo de los intereses y preocupaciones. En particular, en 2024 nuestro Presidente presentó la iniciativa de construir en Eurasia una estructura unida de seguridad flexible y sostenible que podría afrontar los múltiples desafíos actuales, correspondería a las realidades del mundo multipolar y abarcaría acuerdos y compromisos entre los países de esa macro-región sobre la base de los principios mencionados.

Estamos abiertos a un diálogo serio, pragmático e igualitario sobre esa iniciativa, incluyendo con los países occidentales si estos renuncian a la política agresiva antirrusa y la estrategia destinada a desestabilizar Eurasia, a pesar de que por ahora abiertamente han preferido el camino de la escalada.

P: El próximo 10 de febrero se celebra en Rusia el Día del Diplomático. ¿Cuáles diría que son las principales características y prioridades de la diplomacia rusa? Dada su vasta experiencia diplomática en Madrid y Barcelona, ¿cómo influye su conocimiento directo de la realidad española en su labor actual como Embajador?

R: Efectivamente, en vísperas de nuestra fiesta profesional sería oportuno mencionar brevemente las prioridades de la diplomacia rusa definidas en el Concepto de la Política Exterior de 2023, según cual la tarea primordial es crear las condiciones externas más favorables y seguras para el desarrollo interno del país, mejorar el nivel y la calidad de vida de los rusos. Los principales esfuerzos de nuestra diplomacia están dirigidos, en particular, a garantizar la seguridad de Rusia, fortalecer su soberanía, profundizar las relaciones con los países de la Unión Económica Euroasiática, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva y en general de la Mayoría Global, así como contrarrestar los intentos del Occidente de imponer sus condiciones. A su vez la escuela rusa de diplomacia se caracteriza tradicionalmente por la apertura, el rechazo del aislamiento, la orientación hacia la cooperación constructiva, la multipolaridad, el pragmatismo y el diálogo igualitario.

Trabajando lejos de la Patria, seguimos fieles a estos principios y tradiciones de la diplomacia rusa, pero al mismo tiempo tratamos de adaptar las prioridades y tareas a las realidades y singularidades locales. Durante mi experiencia diplomática en España me he convencido de que nuestros pueblos tienen mucho en común: por ejemplo, nos unen la cordialidad y la hospitalidad, compartimos muchos valores tradicionales, tratamos con gran respeto a las generaciones mayores, apreciamos la sinceridad y la calidez en la comunicación. Todas estas características de la mentalidad se revelan sólo al conversar directamente con la gente, visitar lugares históricos, conocer la cultura y el arte. Los conocimientos adquiridos durante las misiones diplomáticas, sin duda, sirven para construir los “puentes” y mantener un diálogo benevolente entre nuestros pueblos, incluso en los tiempos tan difíciles y turbulentos como hoy.

Deja un comentario