El cáncer de páncreas es uno de los tumores más letales que existen: suele diagnosticarse tarde, responde mal a la mayoría de los tratamientos y presenta una alta mortalidad. Dentro de este tipo de cáncer, el adenocarcinoma ductal de páncreas es la forma más frecuente y agresiva. En este contexto, el trabajo del equipo del Dr. Mariano Barbacid, en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), marca un antes y un después en la investigación oncológica.
Por primera vez, se ha logrado eliminar por completo este tipo de tumor en modelos animales (ratones) mediante una terapia farmacológica de triple combinación, con baja toxicidad y efectos duraderos, abriendo una vía de enorme interés para futuros tratamientos en humanos.
¿En qué consiste este avance?
El estudio se centra en desactivar los principales “motores” que impulsan el crecimiento del adenocarcinoma ductal de páncreas. Para ello, los investigadores han diseñado una estrategia combinada de tres fármacos que actúan simultáneamente sobre tres dianas clave:
- KRAS
- EGFR (receptor del factor de crecimiento epidérmico)
- STAT3
Estas moléculas participan en rutas de señalización que las células tumorales utilizan para crecer sin control, sobrevivir y resistir a los tratamientos. Hasta ahora, bloquear una sola de estas vías a menudo provocaba que el tumor se adaptara y encontrara rutas alternativas para seguir creciendo, generando resistencia a los fármacos.
La innovación de este trabajo radica en atacar varios puntos críticos a la vez, dificultando que el tumor “escape” y desarrolle resistencia.
Terapia triple: atacando el tumor desde varios frentes
La terapia de triple combinación desarrollada por el equipo de Barbacid:
- Inhibe KRAS, una de las mutaciones más frecuentes y características del cáncer de páncreas, considerada durante décadas una diana “intratatable”.
- Bloquea EGFR, un receptor de membrana que recibe señales de crecimiento y activa cascadas celulares proliferativas.
- Interfiere con STAT3, un factor de transcripción implicado en la supervivencia de las células tumorales, la inflamación asociada al cáncer y la resistencia a tratamientos.
Al actuar sobre estos tres componentes de forma coordinada, la terapia corta simultáneamente varias vías de señalización esenciales para el tumor, logrando no solo frenar su crecimiento, sino erradicarlo por completo en los modelos animales utilizados.
Resultados: tumores erradicados y baja toxicidad
Los hallazgos más relevantes del estudio son:
- Desaparición completa de los tumores de adenocarcinoma ductal en ratones tratados.
- Efectos duraderos: tras finalizar el tratamiento, los tumores no reaparecieron en el periodo de seguimiento analizado.
- Baja toxicidad: la combinación de fármacos mostró un perfil de toxicidad reducido, lo que es especialmente importante para pensar en posibles aplicaciones en humanos. Muchos tratamientos contra el cáncer fracasan no solo porque no sean eficaces, sino porque los efectos secundarios son inasumibles.
Estos resultados convierten esta estrategia en una de las aproximaciones más prometedoras hasta la fecha contra el cáncer de páncreas en el ámbito preclínico.
Importancia del soporte financiero
El trabajo ha sido posible, en gran parte, gracias al apoyo económico de la Fundación Cris contra el Cáncer, una organización dedicada a impulsar la investigación oncológica traslacional, es decir, aquella que busca llevar los descubrimientos del laboratorio a la práctica clínica.
El caso ilustra cómo la colaboración entre instituciones científicas y entidades filantrópicas puede acelerar avances en campos tan complejos como la oncología.
De los ratones a las personas: próximos pasos
A pesar del impacto del hallazgo, los propios investigadores subrayan que este avance es todavía preclínico: se ha demostrado en ratones, no en pacientes.
Para trasladar estos resultados al ámbito humano, será necesario:
- Diseñar fármacos específicos llamados “degradadores”
Estos compuestos no solo inhiben la función de moléculas como RAF-1 y EGFR, sino que las marcan para su destrucción dentro de la célula. Los degradadores forman parte de una nueva generación de terapias dirigidas que buscan eliminar físicamente las proteínas diana, en lugar de simplemente bloquearlas. - Optimizar la combinación y las dosis
Las dosis que funcionan y son seguras en ratones no se pueden trasladar directamente a humanos. Será necesario ajustar cantidades, combinaciones y esquemas de administración para garantizar eficacia con seguridad. - Realizar ensayos clínicos en fases sucesivas
- Fase I: evaluar seguridad y dosis máximas toleradas en un grupo pequeño de pacientes.
- Fase II: analizar la eficacia preliminar en un grupo mayor.
- Fase III: comparar la nueva estrategia con los tratamientos estándar actuales.
- Identificar qué pacientes podrían beneficiarse más
Será clave encontrar biomarcadores que indiquen qué tumores dependen especialmente de KRAS, EGFR y STAT3, para seleccionar a los pacientes con mayores probabilidades de responder a este tipo de combinación.
Un cambio de paradigma posible en cáncer de páncreas
El adenocarcinoma ductal de páncreas ha sido tradicionalmente un tumor con poquísimas buenas noticias:
- Alta mortalidad.
- Diagnóstico tardío.
- Respuestas limitadas a quimioterapia convencional.
- Poca eficacia de tratamientos dirigidos en comparación con otros cánceres.
En este contexto, el trabajo del equipo del Dr. Barbacid representa:
- Una prueba de concepto: demuestra que, al menos en modelos animales, es posible erradicar completamente este tipo de tumor.
- Una validación de dianas terapéuticas: confirma el papel central de KRAS, EGFR y STAT3 como motores del cáncer de páncreas y sugiere que bloquearlos simultáneamente puede ser una estrategia muy efectiva.
- Una hoja de ruta: señala el desarrollo de degradadores de RAF-1 y EGFR como un siguiente paso lógico para trasladar el éxito preclínico al entorno clínico.
Conclusión
El logro del equipo del Dr. Mariano Barbacid en el CNIO supone un hito histórico en la investigación del cáncer de páncreas: por primera vez se ha conseguido eliminar por completo el adenocarcinoma ductal en ratones mediante una triple combinación de fármacos con baja toxicidad y efectos duraderos.
Aunque todavía se trata de un resultado preclínico, y hay un largo camino hasta que pueda convertirse en un tratamiento disponible para pacientes, este avance ofrece una esperanza realista y una nueva dirección concreta para el desarrollo de terapias más efectivas contra uno de los cánceres más letales.
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