El presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, participará en la sesión del 80º aniversario de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
Uzbekistán se convirtió en miembro pleno de las Naciones Unidas el 2 de marzo de 1992. Este hito marcó una afirmación clave de la prontitud de la joven república independiente para participar activamente en todos los procesos internacionales, así como para basar su política exterior en los principios del respeto al derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Más de tres décadas han pasado desde entonces, durante las cuales Taskent se ha convertido en una de las participantes más activas en iniciativas mundiales, con sus propuestas recibiendo un amplio reconocimiento en el escenario internacional.

La participación activa de Uzbekistán en las Naciones Unidas ha desempeñado un papel fundamental en el fortalecimiento de la independencia del país, en la obtención del reconocimiento internacional de su soberanía y en el establecimiento de una base para un diálogo igualitario y respetuoso con todas las naciones. La apertura de la Oficina de las Naciones Unidas en Taskent en 1993 marcó un hito importante, subrayando la naturaleza a largo plazo de la cooperación de Uzbekistán con el sistema de la ONU.
Desde el principio, las prioridades de Uzbekistán dentro del marco de las Naciones Unidas se han centrado en garantizar la seguridad internacional y regional, combatir los desafíos y amenazas contemporáneos, promover el desarrollo sostenible y abordar cuestiones ambientales. Se ha prestado especial atención a la crisis del Mar de Aral, que ha emergido como una catástrofe ambiental global.
No es casualidad que Uzbekistán haya planteado una serie de iniciativas para abordar los desafíos de la región del Mar de Aral, las cuales han recibido un amplio apoyo por parte de la comunidad internacional. En particular, en 2018, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, se estableció el Fondo Fiduciario Multi-Partes para la Seguridad Humana en la Región del Mar de Aral.
El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, ha visitado Uzbekistán en dos ocasiones — en junio de 2017 y julio de 2024. Estas visitas subrayaron el papel creciente de Taskent como una plataforma clave para abordar los problemas globales.
Durante su visita en julio de 2024, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, declaró: “Uzbekistán es nuestro socio confiable en todas las esferas, desde la paz y la seguridad, los derechos humanos, hasta el clima y el desarrollo sostenible”. Este alta valoración destaca la esencia central de la relación: la cooperación entre Uzbekistán y la ONU es dinámica y abarca desde el fortalecimiento de la seguridad regional hasta la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible globales.
En reconocimiento a su contribución a promover la solidaridad y fortalecer la cooperación entre Uzbekistán y las Naciones Unidas, António Guterres fue galardonado en 2024 con el grado más alto de la Orden de “Dustlik”.
El presidente de Uzbekistán suele ofrecer discursos en las sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Sus intervenciones en las sesiones del 72º, 75º, 76º y 78º han sido declaraciones de política importantes, abordando temas como la seguridad regional, la lucha contra el cambio climático, la protección de los derechos humanos y la promoción del diálogo intercultural.
La participación de la delegación de Uzbekistán en varios foros internacionales también ha sido notable, incluyendo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Países en Desarrollo sin Salida al Mar, celebrada en 2025 en Turkmenistán. Estos eventos muestran no solo el compromiso activo de Uzbekistán, sino también su disposición a presentar propuestas que reflejen los intereses no solo de la región, sino de toda la comunidad internacional.
Entre 2018 y 2025, Uzbekistán promovió 13 resoluciones en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Estas resoluciones abarcan una amplia gama de temas, desde la seguridad regional hasta el turismo sostenible y los desafíos ambientales.
Entre las más importantes se encuentran las siguientes resoluciones: “Fortalecimiento de la Cooperación Regional e Internacional para Garantizar la Paz y el Desarrollo Sostenible en Asia Central” (2018), “Proclamación de la Región del Mar de Aral como Zona de Innovaciones y Tecnologías Ecológicas” (2021), “Mejorar el Rol de los Parlamentos en Aceleración del Logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible” (2022), “Década de las Naciones Unidas para la Restauración de Ecosistemas” (2025).

Cada una de estas iniciativas demostró la aspiración de Taskent de ser generador de ideas destinadas a consolidar los esfuerzos internacionales. En particular, la propuesta de reconocer la región del Mar de Aral como una zona de innovación y tecnología ambiental ayudó a atraer la atención global hacia esta catástrofe ambiental y facilitó la creación de nuevos mecanismos para la cooperación internacional.
Además, en el apogeo de la pandemia de COVID-19, Uzbekistán propuso el “Código Internacional sobre Compromisos Voluntarios de los Estados,” el cual fue circulado como un documento oficial de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Esta iniciativa subrayó la importancia de la solidaridad global en tiempos de crisis.
Uzbekistán estuvo entre los primeros países de la región en integrar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas en sus documentos estratégicos nacionales. Desde 2018, el país estableció un Consejo Nacional de Coordinación de los ODS, y para 2020, se aprobó un marco nacional integral con 125 indicadores, adaptados a las condiciones específicas del país.
Este año, Uzbekistán ascendió 19 posiciones en el Índice Mundial de los ODS, entrando en el top cinco de los países con mayor progreso en el mundo y emergiendo como líder regional.
La Estrategia de Desarrollo “Nuevo Uzbekistán” para 2022–2026 y el Concepto de Desarrollo nacional hasta 2030 alinean sus prioridades con los objetivos globales de las Naciones Unidas: luchar contra la pobreza, garantizar una educación de calidad, promover la igualdad de género, salvaguardar la salud, gestionar de manera sostenible los recursos naturales y avanzar en la transformación digital.
En colaboración con agencias de las Naciones Unidas, Uzbekistán ha logrado una serie de resultados prácticos. Notablemente, entre 2022 y 2024, la tasa de pobreza disminuyó del 17% al 8.9%, marcando una de las mejoras más dinámicas en la región. La implementación del Registro Unificado de Beneficios Sociales, apoyada por UNICEF, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), duplicó la cobertura de los grupos vulnerables — de 600,000 a 1.2 millones de personas. Los programas de UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS) contribuyeron a aumentar las tasas de vacunación infantil y modernizar el sistema educativo escolar. Los proyectos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el PNUD enfocados en esfuerzos de reforestación en la región del Mar de Aral han ayudado a consolidar el estatus de la zona como “zona de innovación y tecnología ambiental.”
Actualmente, numerosas agencias de las Naciones Unidas operan en Uzbekistán, incluyendo el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), UNICEF, FAO, OIT, UNESCO, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), entre otras. Juntas, están implementando 166 proyectos con un presupuesto total que supera los 293 millones de dólares bajo el Marco de Cooperación sobre Desarrollo Sostenible para 2021-2025.
En los últimos años, Uzbekistán ha recibido a decenas de jefes de agencias de las Naciones Unidas — desde la Directora General de UNESCO Audrey Azoulay hasta la Directora Ejecutiva de UNICEF Catherine Russell y el Director General de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual Daren Tang. Estas visitas simbolizan el interés internacional creciente en el país, que está emergiendo como una plataforma importante para abordar retos globales.
En 2023, Samarcanda fue sede de la 25ª Sesión de la Asamblea General de la Organización Mundial del Turismo (OMT) de las Naciones Unidas, seguida por el Foro de Servicios Públicos en 2025.
El Foro de las Naciones Unidas sobre el Servicio Público, celebrado en Samarcanda, junto con el Foro de Mujeres Asianas de 2024 organizado en colaboración con ONU Mujeres, destacan como ejemplos vívidos del creciente papel de Uzbekistán como centro de iniciativas internacionales clave.
La apertura oficial de la oficina de ONU Mujeres en Taskent en mayo de 2025 marcó un reconocimiento de los logros de Uzbekistán en promover la igualdad de género y empoderar a las mujeres en todo el país.
En 2025, el Hub de Transporte y Logística Internacional en Termez fue integrado en la red de suministro global del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), fortaleciendo el papel de Uzbekistán en operaciones humanitarias.
Un hito importante en la participación de Uzbekistán en los órganos de las Naciones Unidas fue su elección para formar parte del Consejo de Derechos Humanos para el período 2021–2023. Este logro afirmó el reconocimiento internacional de los esfuerzos del país en la protección de los derechos humanos y la reforma de las instituciones nacionales.
Además, Uzbekistán se ha convertido en miembro de varios órganos prestigiosos de las Naciones Unidas, incluyendo el Consejo Económico y Social (ECOSOC) para el período 2025–2027, el Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para 2024–2027, el Comité de Derechos Humanos para 2025–2028, la Comisión de Estadística de Naciones Unidas para 2026–2029 y el Comité Intergubernamental de la UNESCO para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial para 2022–2026.
Taskent ya promueve activamente su candidatura para un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el período 2035–2036, lo que marcará un nuevo hito en el desarrollo de su diplomacia internacional.
En octubre-noviembre de 2025, se celebrará en Samarcanda la 43ª sesión de la Conferencia General de la UNESCO. Este evento marcará historia no solo para Uzbekistán sino para toda la organización internacional: por primera vez en 40 años, la Conferencia General de la UNESCO tendrá lugar fuera de París, sede tradicional de la organización.
La elección de Samarcanda como sede de este importante foro es profundamente simbólica. Esta antigua ciudad, inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, encarna un diálogo de culturas y civilizaciones, que une Oriente y Occidente. Para Uzbekistán, esta decisión representa un reconocimiento a los esfuerzos del país por preservar su patrimonio cultural y promover la cooperación internacional en ciencia, educación y cultura. También refleja el alto nivel de confianza que la República disfruta en el escenario mundial.
Todo esto confirma que Uzbekistán se ha convertido en un punto de referencia para el compromiso y la cooperación internacional.
Tras más de tres décadas de cooperación con las Naciones Unidas, Uzbekistán ha avanzado de ser un joven miembro de la comunidad internacional a un iniciador activo de soluciones globales. Hoy en día, el país no solo participa en la implementación de los objetivos de la organización, sino que también lidera la formulación de la agenda actual — desde la lucha contra el cambio climático hasta la promoción del diálogo entre civilizaciones.
Para Taskent, las Naciones Unidas siguen siendo una plataforma clave para la diplomacia multilateral. Y para la comunidad internacional, Uzbekistán está emergiendo como un socio confiable cuyas iniciativas y acciones prácticas contribuyen de manera tangible a fortalecer la seguridad internacional, promover el desarrollo sostenible y proteger los derechos humanos.
Por lo tanto, la próxima participación del presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, en la 80ª sesión del Asamblea General de las Naciones Unidas será un evento importante — que volverá a subrayar el compromiso estratégico del país en fortalecer el diálogo multilateral y avanzar en iniciativas globales. Esta participación afianzará aún más la posición de Uzbekistán como un Estado que genera ideas internacionales y reafirmará su papel importante en la configuración de la agenda global del siglo XXI.
El Presidente de Uzbekistan aboga por la solidaridad, el diálogo y la cooperación entre los países del mundo.
El 23 de septiembre, se iniciaron los debates políticos generales de la 80ª sesión de la Asamblea General de la ONU en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, donde el Presidente de la República de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, pronunció un discurso.
En el primer día de debates, dirigido por la presidenta de la sesión, Annalena Baerbock, participaron el Secretario General de la ONU, António Guterres, líderes de los Estados miembros, entre ellos: el Presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump; el Presidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el Presidente de la República de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan; el Presidente de la República de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; el Presidente de la República de Corea, Lee Jae Myung; el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, y otros jefes de Estado.
Al inicio de su discurso, el Presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, felicitó sinceramente a los participantes por la celebración de la 80ª sesión de la Asamblea General de la ONU. Destacó que la reunión actual se lleva a cabo en una situación global compleja y en rápida evolución que exige una nueva visión y enfoques para el trabajo y el futuro de la Organización.
— Hoy somos testigos del debilitamiento del papel de las instituciones internacionales, del aumento de confrontaciones, conflictos y guerras, así como del rápido incremento de la desigualdad tecnológica y social, el agravamiento de las crisis económicas y humanitarias — afirmó el líder de Uzbekistán.
El líder de nuestro país expresó una alta valoración a los esfuerzos del Secretario General António Guterres por mantener a la ONU como la principal plataforma para la resolución pacífica de los problemas globales más difíciles y apremiantes. También manifestó su apoyo a las iniciativas “UN80” y su firme compromiso con el Pacto por el Futuro.
El Presidente de Uzbekistán también abordó la necesidad de transformar y ampliar la membresía del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar eficazmente las amenazas y desafíos actuales, y proteger los intereses de los países en desarrollo.
El Jefe de Estado realizó una revisión detallada de los procesos de reformas irreversibles en Uzbekistán, implementadas en plena consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Se señaló que nuestro país persigue consistentemente la política de construir un Uzbekistán democrático, basado en la ley, social y laico.
— Nuestro principal objetivo es transformar fundamentalmente la vida de cada familia y de cada ciudadano en nuestro país, garantizar los intereses humanos, la dignidad humana y el bienestar — afirmó el Presidente.
Se mencionó que en los últimos años, se logró reducir la tasa de pobreza en Uzbekistán del 35 al 6,6 por ciento. Este resultado se alcanzó principalmente mediante la transformación del sector educativo y científico, el establecimiento de industrias innovadoras y empresas industriales tecnológicas, el desarrollo de energía verde y la modernización de la infraestructura de transporte, así como el apoyo integral a las pequeñas empresas y, en consecuencia, la creación de millones de empleos.
Se destacó que la cobertura de educación preescolar en nuestro país ha aumentado del 27 al 78 por ciento, y la de educación superior del 9 al 42 por ciento. La mejora en la prestigiosidad de la profesión docente y de mentor sigue siendo una prioridad fundamental.
Para crear una plataforma internacional única para el intercambio de experiencia y conocimientos entre docentes, se propuso realizar una Cumbre Mundial sobre educación profesional en Uzbekistán.
Al mencionar la creación de un sistema de salud avanzado, el líder de nuestro país informó que, a iniciativa de Uzbekistán, se llevará a cabo un evento de alto nivel dedicado a la lucha contra el cáncer infantil y otras enfermedades catastróficas.
Al abordar el tema de la política de género, el Jefe de Estado anunció que se fortalecerá aún más el papel de la mujer en la vida social, política y empresarial del país. En este contexto, abogó por la realización regular de la Cumbre de Mujeres de Asia en la vasta región, transformándola en una plataforma permanente.
Destacando el firme compromiso de Uzbekistán con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Presidente señaló que para 2030 el país pretende incorporarse a las filas de los países de “ingresos medianos altos”.
Se ha prestado atención de manera especial a las prioridades de la política exterior de Uzbekistán. El líder del país mencionó: “Hace ocho años, desde este distinguido podio, declaramos nuestra firme determinación de transformar Asia Central en una región de paz, buena vecindad y cooperación. Hoy, podemos afirmar con confianza que hemos logrado este objetivo estratégico. La era de las fronteras cerradas, las disputas no resueltas y los conflictos quedó en el pasado”.
Se destacó que en los últimos años, el volumen del comercio mutuo, las inversiones y el transporte de bienes en la región se ha multiplicado por cinco. Se están creando fondos conjuntos de inversión, zonas de comercio e cooperación industrial transfronterizas, y se están llevando a cabo importantes proyectos de infraestructura.
Se convirtió en un mecanismo efectivo para profundizar la integración regional la Reunión Consultiva de los Cabecillas de Estado de Asia Central.
—Puedo afirmar con confianza que, a partir de ahora, hemos iniciado el proceso de conformar la Nueva Asia Central. Nuestra región, gracias a su unidad, estabilidad y carácter distintivo, está asegurando cada vez más una posición más fuerte en el sistema de relaciones internacionales como actor independiente, — afirmó el Presidente.
El Jefe de Estado propuso implementar una serie de nuevos proyectos y programas en la región en colaboración con las estructuras de la ONU, en particular: organizar un foro internacional bajo los auspicios de ECOSOC y UNCTAD dedicado al desarrollo económico de los Estados de Asia Central, establecer un centro regional para las tecnologías verdes en la industria junto con UNIDO, adoptar programas sobre el uso racional de los recursos hídricos, crear “espacios verdes” y garantizar la resiliencia demográfica.
Además, se propuso la adopción de una resolución de la Asamblea General de la ONU que apoye los esfuerzos de los países de Asia Central para profundizar la asociación regional y la integración económica.
En el contexto de la seguridad global y regional, el Presidente de Uzbekistán abordó la situación en Afganistán. Para apoyar las aspiraciones del pueblo afgano de una vida pacífica y estable, abogó por los esfuerzos conjuntos de la comunidad internacional, haciendo especial énfasis en prevenir el aislamiento de este país.
Se mencionó que Uzbekistán tiene previsto implementar importantes proyectos económicos y de infraestructura en este país.
El líder de nuestro país propuso también adoptar una resolución separada de la ONU sobre el desarrollo de corredores de transporte y energía que atraviesen el territorio de Afganistán.
Al hablar sobre la profunda crisis humanitaria en la Franja de Gaza, el Presidente llamó a poner fin a las acciones militares y a continuar con las negociaciones políticas.
—Apoyamos firmemente la implementación del principio de la “solución de dos Estados” en conformidad con las resoluciones de la ONU—, indicó el Presidente desde la tribuna de la Organización.
Al expresar su seria preocupación por la situación en Ucrania, celebró el inicio del diálogo de alto nivel para su resolución mediante medios diplomáticos.
Continuando con el tema de la seguridad, el Jefe de Estado resaltó la implementación efectiva de la Estrategia Global contra el Terrorismo en Asia Central. Se propuso transformar el Consejo Regional de Rehabilitación y Reinserción, creado en cooperación con la Oficina de Naciones Unidas contra el Terrorismo, en un Centro de Competencia Internacional. Este centro serviría como una plataforma importante para intercambiar conocimientos sobre cómo adaptarse a la vida pacífica para aquellos que han sido repatriados desde zonas de conflicto.
El Presidente también anunció su disposición a crear todas las condiciones necesarias para el establecimiento de una Oficina Regional de Lucha contra el Terrorismo en Uzbekistán.
El líder de nuestro país destacó que la vulnerabilidad del sistema de transporte global en el actual mundo turbulento tiene un impacto negativo en la estabilidad de los países en desarrollo sin salida al mar.
Para garantizar la seguridad de los corredores de tránsito internacionales y establecer redes logísticas eficientes, llamó a la implementación de un mecanismo global titulado “Fortalecimiento de la conectividad del transporte para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.
El Presidente de Uzbekistán también llamó la atención sobre el problema del cambio climático, que se vuelve cada vez más agudo. Como mencionó, las consecuencias negativas de la desecación del Mar de Aral deben permanecer en la atención constante de la comunidad internacional.
- Continuamos de manera constante nuestro trabajo para restaurar el ecosistema del Mar de Aral. En los últimos años, se han plantado plantas resistentes a la sal en 2 millones de hectáreas del lecho seco del mar. Para 2030, se creará cubierta vegetal en el 80 por ciento de esta área – enfatizó el Jefe de Estado.
Refiriéndose a la escasez de recursos hídricos, el Presidente compartió planes para organizar un Foro Mundial sobre el ahorro de agua en Uzbekistán. Después del evento, se planea reconocer la crisis del agua como una amenaza grave para el desarrollo sostenible, así como adoptar una “hoja de ruta” para la introducción amplia de tecnologías innovadoras a nivel mundial.
El Presidente identificó la tendencia creciente de migración climática como otra consecuencia adversa del cambio climático, destacando la ausencia de mecanismos internacionales claros y un marco legal para resolver este asunto. En este sentido, propuso la adopción de un Pacto Global para una asociación internacional amplia y liderar una política coordinada sobre este serio problema.
En el contexto de garantizar un desarrollo sostenible para todos los países, el líder de Uzbekistán llamó la atención sobre la importancia de prevenir las desigualdades en el desarrollo digital y en el uso de inteligencia artificial entre países. En este contexto, se propuso crear un mecanismo de cooperación internacional para el intercambio gratuito de soluciones prácticas y modelos de inteligencia artificial en salud, educación y cultura.
- Quisiera enfatizar otro tema prioritario. Nuestro futuro, el destino y la prosperidad del mundo están en manos de las jóvenes generaciones. Es nuestra tarea urgente inculcar en las mentes de nuestros jóvenes ideas nobles, como la paz, el humanismo y la amistad, la confianza mutua y el respeto – afirmó el Líder de nuestro país.
A este respecto, se propuso crear un movimiento mundial juvenil por la paz y establecer su sede en Uzbekistán.
Como mencionó el Presidente, Uzbekistán continuará estudiando y promoviendo activamente las ideas de iluminación islámica en el mundo, implementando de manera constante una política de tolerancia en la sociedad. En los próximos meses, se abrirá en Tashkent el Centro de Civilización Islámica, que es único en la región. Está previsto también realizar una presentación especial en la ONU sobre la rica herencia espiritual y científica de nuestros grandes antepasados – pensadores y eruditos Imam Bukhari, Imam Termizi y Imam Maturidi.
Para concluir su discurso, Shavkat Mirziyoyev afirmó que la Nueva Uzbekistán aboga por la solidaridad, el diálogo abierto y la cooperación estrecha con todos los países del mundo, y está lista para contribuir a fortalecer el diálogo entre naciones, culturas y civilizaciones, alcanzando metas humanas universales.
