El Proyecto de Prosperidad de Irán (IPP) es un documento en el que se muestran las perspectivas, desafíos y potencial impacto a largo plazo de los planes tras la caída de Jamenei.
El pasado mayo de 2025 se publicó el Proyecto de Prosperidad de Irán (IPP) y se hizo como la representación de un intento estratégico por trazar un camino hacia la reconstrucción y modernización de la economía iraní en el contexto de una profunda transformación política y social tras la caída, eventual y predicha en ese documento, de la República Islámica de Irán.
El informe, liderado por la Unión Nacional por la Democracia en Irán (NUFDI) y respaldado por Príncipe Reza Pahlavi y su hija mayor, la princesa Noor Pahlevi que ha defendido ese proyecto. El IPP busca ofrecer una hoja de ruta estructurada para lograr un Irán post-república islámica, con énfasis en estabilidad, crecimiento inclusivo y creación de oportunidades.
Este análisis presenta una visión detallada de los fundamentos, componentes y desafíos del IPP, contextualizando su potencial impacto en la región y en la economía global.
Sobre todo el proyecto busca evitar tanto una transición hacia otra dictadura como la Guerra Civil o la destrucción del estado, como ocurre en Siria o Libia. En este caso, este gran lobby busca una transición y remodelación total sin violencia y sin controversias territoriales, políticas o ideológicas.
Contexto y Justificación del IPP
El IPP surge en un momento de inestabilidad política en Irán, con movimientos internos que buscan el fin de la República Islámica y que durante la operación militar llevada a cabo por Israel con apoyo de Estados Unidos ha contado con el apoyo del Príncipe Reza Ciro Pahlevi que, además, ha llegado a pedir la salida a las calles de la población para provocar la caída del ayatollah Jamenei.
Esto se combinó con una serie de presiones internacionales, sanciones económicas y un entorno social en crisis provocado por injerencias externas. Sin embargo, la oposición iraní tanto en el exilio como en el país necesitaba una estrategia integral que les ayudara a entender los objetivos y establecer una estructura estable, el movimiento MKO de los Rajavi no eran una opción aunque hayan salido de la lista de grupos terroristas y otras opciones como las izquierdistas estaban agotadas así como la muy difusa «oposición democrática», por lo que la estrategia de otorgar a esta oposición, un mes antes del ataque de Israel a Irán de un corpus aglutinador y claro es un factor estratégico determinante.
El documento trata la recuperación económica y la estabilización social en ese eventual escenario post República Islámica de Irán y ha sido reconocida por actores internos y externos, motivando la formulación del IPP como una respuesta estructurada y de largo plazo.
El proyecto busca no solo reformar las instituciones económicas y políticas, sino también establecer un marco legal y social en el cual los ciudadanos iraníes puedan ejercer mayor control sobre su destino económico y político. La visión del Príncipe Reza Pahlavi de un Irán libre y próspero está enmarcada en principios que buscan empoderar a la ciudadanía, promover la inversión y generar un crecimiento sostenible.
Estructura y Fases del IPP
El IPP se divide en tres fases distintas pero interrelacionadas:
- Estabilización Financiera y Social (Primeros 100 días): En esta etapa inicial, el enfoque está en estabilizar la economía mediante la estabilización de la moneda, la reducción de la inflación, la gestión de crisis sanitaria y social, y la implementación de medidas preliminares de apertura y reforma fiscal. En este contexto, la estabilización política y legal es fundamental para crear un entorno propicio para los pasos posteriores.
- Estabilización Política y Legal: La consolidación del Estado de derecho, la reformulación del marco institucional y la separación de sectores económicos clave son prioridades en esta fase. Además, se busca la formación de instituciones transparentes que puedan gestionar la economía de manera eficiente y reducir las prácticas corruptas que actualmente aquejan al sistema.
- Reconstrucción Económica y Oportunidades de Inversión (Largo plazo): La tercera fase se centra en atraer inversión extranjera, privatizar entidades estatales (como la Fundación de Ayuda Imam Khomeini, IRGC, Setad y Astan Quds Razavi), y fomentar un entorno de innovación y emprendimiento. La implementación de los Diez Principios del IPP en esta etapa es fundamental para garantizar el éxito duradero del proceso.
Podemos ver dos grandes ejes, muy occidentales por cierto: institucionalismo democrático y liberalismo económico, sin embargo el texto es deliberadamente vago a la hora de concretar el sistema posterior a la República Islámica de Irán. Se habla de marco constitucional, transición…pero no del modelo de estado ¿República presidencialista, parlamentaria… restauración monárquica y vuelta al imperio?, tampoco se habla de referéndum.
Principios Rectores y Recomendaciones Clave
Los Diez Principios que sustentan el IPP ofrecen un marco para una economía próspera y robusta, que prioriza el respeto por los derechos económicos, la transparencia y el fortalecimiento institucional. La adopción de estos principios apunta a corregir numerosas fallas estructurales actuales, incluyendo la concentración de poder en entidades como IRGC y Setad, que gestionan sectores económicos clave en condiciones opacas y muchas veces en detrimento del interés público.
Por ejemplo, la promoción del respeto a la propiedad privada, la utilización de mecanismos de mercado y la disciplina fiscal son medidas destinadas a incentivar la inversión extranjera y doméstica, reducir la corrupción y generar confianza. Asimismo, la prioridad en innovación, emprendimiento y apertura internacional busca integrar a Irán en la economía global, reducir la dependencia de recursos hidrocarburíferos y diversificar la matriz productiva.
Retos y Consideraciones
A pesar de sus aspiraciones reformistas, el IPP enfrenta obstáculos sustanciales:
- Resistencia Institucional: La influencia de instituciones como IRGC, Setad y estructuras tradicionales que operan con esquemas de control y opacidad puede dificultar la implementación de reformas, especialmente en aspectos relacionados con la privatización y transparencia.
- Contexto Internacional: La recuperación del acceso a mercados internacionales puede verse obstaculizada por sanciones persistentes, la desconfianza internacional y la necesidad de un amplio reconocimiento político y diplomático por parte de actores occidentales y regionales, sobre todo tras conocer el nuevo modelo de estado.
- Seguridad Jurídica y Estabilidad: La transición del actual régimen al esquema propuesto requiere garantías para inversores y actores económicos, así como un marco legal que asegure la protección de derechos y activos.
- Cobertura Social y Inclusión: La migración del enfoque hacia la estabilización social y la reducción de desigualdades es crítica para mantener el apoyo popular y evitar la proliferación de tensiones.
En definitiva, un plan ambicioso que muestra los objetivos finales de la «oposición iraní» apadrinada por Estados Unidos e Israel, no es baladí las relaciones tan estrechas del Príncipe Reza Ciro Pahlavi con Trump y con Benjamín Netanyahu y que el objetivo final de la guerra es derrocar a la República Islámica de Irán y sustituirla por su hombre, Reza Ciro Pahlevi.
De ahí el guante blanco de Netanyahu, Trump y la aparición del hijo del Shah repitiendo a tres voces el mantra de que la guerra no es contra Irán sino contra la República Islámica de Irán, su apoyo a la nación iraní y su mensaje de que se unan a esa operación de liberación del país.
De ahí que este discurso vaya acompañado de hechos, acostumbrados a la contundencia de Israel, es extraño que ataque de una forma tan específica minimizando al máximo las víctimas, sabedores de que es posible que tengan muchos partidarios.
Recuerda mucho a la Guerra del Líbano de 1982, cuando Israel decidió sacrificar el factor sorpresa y avisar de bombardeos e incluso evacuar barrios enteros para minimizar el número de muertos, especialmente cristianos, para no perder la alianza con Bashir Gemayel o Samir Geagea.
En este caso, el discurso, el plan del Hijo del Shah y Netanyahu dejan claro que saben que tienen partidarios dentro, sin embargo esa esperada revuelta tampoco se ha producido.