El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) ha sido uno de los movimientos sociales más significativos de México en las últimas décadas. Fundado en 1994, este grupo se alzó en armas en el estado de Chiapas, llevando consigo un conjunto de ideales y exigencias que resonaron no solo en México, sino en todo el mundo.
Será el subcomandante Marcos, con su mítica pipa, pasamontaña y uniforme quién ponga voz, que no cara, al EZLN.
El EZLN surgió en un contexto de profundas desigualdades sociales y económicas que caracterizaban a México desde hace años. Chiapas, a pesar de ser un estado rico en recursos, ha sido tradicionalmente uno de los más pobres del país. La marginación, la falta de acceso a servicios básicos, la violencia estructural y el despojo de tierras por parte de grandes empresas e interés privados fueron factores que propiciaron el estallido del movimiento. En la noche del 31 de diciembre de 1993, mientras en el resto del país se celebraba la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el EZLN lanzó un levantamiento armado. Las comunidades indígenas, campesinas y otros sectores populares se unieron a esta lucha que buscaba poner fin a la opresión y reivindicar sus derechos.
Los objetivos del EZLN son tan diversos como su base social. En su manifiesto inicial, la Comandancia General del EZLN planteó una serie de demandas. Uno de los principales objetivos del EZLN ha sido la demanda de autonomía para las comunidades indígenas. Esto implica el derecho a gobernarse a sí mismos y a decidir sobre su territorio, recursos naturales, educación y cultura. A través de la creación de los «caracoles» (centros de gobierno autónomo), el EZLN ha buscado establecer un modelo de gobernanza basado en la participación comunitaria y el respeto a la diversidad cultural en el que las decisiones se toman de forma colectiva y participativa recordando modelos de democracia ateniense o gobernanza tribal y comunitaria.
Esto sólo sería la vertiente política de una idea subyacente en el movimiento basada en la reivindicación de la cultura y tradiciones de los pueblos indígenas de México y la protección de sus territorios ancestrales frente a la explotación por parte de empresas mineras, agroindustriales y otros actores económicos. Siendo esto una bandera emblemática del EZLN.
Sin embargo más allá de ideales políticos y étnico-históricos el EZLN denunció la desigualdad socioeconómica que afecta a las comunidades rurales y urbanas en México. La economía neoliberal y globalista que se ha aplicado en el país ha beneficiado a unos pocos, dejando a millones en la pobreza.
Impacto Sociocultural del EZLN
El EZLN ha dejado una huella profunda en el tejido sociocultural de México. Su discurso y acciones han inspirado a movimientos sociales en todo el mundo y han contribuido al renacer de la conciencia indígena en el país. A través de su lucha, el EZLN ha conseguido visibilizar la problemática de las comunidades indígenas y rurales ante un escenario nacional e internacional. Esta proyección internacional obligó a crear las «Juntas de Buen Gobierno» como espacios donde se fomentó la cooperación y el intercambio cultural con grupos de otros países,
El EZLN ha sido un movimiento que ha hecho pensar a México y ha reconfigurado el discurso sobre los derechos sociales, la cultura indígena y la justicia económica. A través de sus luchas y propuestas, ha desafiado no solo las estructuras de poder local, sino también un modelo global liberal-capitalista que perpetúa la desigualdad y la opresión sin lograr cumplir lo que promete y embaucando sociedades enteras con la falsa promesa de riqueza y estabilidad que genera desindustrialización, privatizaciones y deslocalización generando miseria y pobreza, beneficiando sólo a los grandes empresarios y perjudicando el tejido socioeconómico de los países y, con ello, a miles de empresas pequeñas y medianas dejando a los países, después, sin capacidad de reaccionar frente a crisis económicas internacionales, esa indefensión es usada por buitres y carroñeros de las finanzas internacionales para terminar de exprimir a los estados, ya meros teatros y depauperizar al máximo a los ciudadanos.