George Soros es uno de los inversores – especuladores más influyentes del mundo y su poder financiero ha sido la base de su injerencia política. Con una fortuna estimada en más de 20 mil millones de dólares, ha sido capaz de moldear la política y la economía global a través de sus donaciones y inversiones estratégicas con un claro objetivo globalista teniendo en los estados fuertes y en las naciones estables su principal enemigo.
La estrategia de Soros para influir en la política y la economía global se ha dado a través de su fondo de cobertura, Quantum Fund, invirtiendo en una variedad de activos financieros, desde divisas hasta acciones y bonos. Sin embargo, su influencia va más allá de las finanzas. Soros también ha creado una red de organizaciones no gubernamentales (ONG) y fundaciones que promueven sus valores y objetivos políticos y actúan de forma lobista formando nuevas generaciones que más tarde ascenderán en la escala política y aplicarán lo aprendido por Soros.
Una de las herramientas más efectivas de Soros es la Open Society Foundations (OSF), una red de fundaciones que operan en más de 100 países. La OSF promueve la democracia, los derechos humanos y la justicia social como subterfugio para atraer masas de colaboradores y manipular desde dentro las naciones buscando la inestabilidad y el modelo de sociedad abierta (basado en los escritos de Karl Popper) por lo que aparte del beneficio personal, George Soros está comprometido geopolíticamente con esta lesiva ideología y usa su dinero como base de su poder para llegar al fin establecido en el texto «La sociedad abierta y sus enemigos» y, para ello, debe debilitar a los modernos estados.
La OSF, para imponer sus políticas a través de la infiltración social ha tenido que llevar a cabo actividades lobistas siendo acusada de interferir en la política interna de varios países, incluyendo Hungría, Polonia y Rusia. En Hungría, por ejemplo, la OSF ha sido acusada de financiar a grupos opositores al gobierno de Viktor Orbán, quien ha sido un crítico total de Soros. De manera similar, en Polonia, la OSF ha financiado a grupos que se oponen al gobierno conservador del país. En Rusia, la OSF ha sido declarada «amenaza a la seguridad nacional» por el gobierno ruso. El presidente Vladimir Putin ha acusado a Soros de intentar desestabilizar Rusia promoviendo, como hace en todos los países, una contracultura corrosiva y destructora de la identidad nacional, de ir en contra del derecho natural y promocionar ideologís debilitantes como el progresismo, con sus subgrupos y lobbys de índole social, económicamente liberal y globalista así como el separatismo a fin de degenerar para más tarde romper las sociedades y crear, en un modelo gramsciano, una nueva sociedad abierta a costa de la identidad de los nacionales que, en el modelo de Soros, no sólo no tienen nación ni cultura propia sino tampoco Estado ni espacios seguros.
La influencia de George Soros en la geopolítica es mucho peor que en las finanzas donde casi destruye la libra esterlina, hecho por el cual se convirtió en una figura clave al especular contra la moneda británica en 1992, provocando su devaluación durante el «Miércoles Negro». Ganó aproximadamente 1.000 millones de dólares, desafiando la estabilidad del sistema cambiario europeo, cambiando percepciones económicas y poniendo contra las cuerdas al Banco de Inglaterra.
Por lo tanto si es peligroso a nivel financiero casi colapsando las economías de los países ¿cómo no va a ser peligroso para las naciones entrado en la política?, las ideas demenciales de George Soros son extremadamente peligrosas en un megamultimillonario. Su estrategia injerencista en la política interna de otros países ha sido una constante y la Open Society Foundations, una de las herramientas más efectivas de Soros, ha sido acusada de interferir en la política interna de varios países, incluyendo Hungría, Polonia y Rusia. Esto ha llevado a muchos a cuestionar la legitimidad de sus acciones y a preguntarse si su influencia es beneficiosa o perjudicial para los estados y la estabilidad de la Comunidad Internacional
En última instancia, la pregunta que debemos hacernos es: ¿Cómo es posible que George Soros, o gente como Elon Musk, con ingentes cantidades de dinero pero no elegidos por nadie sino simplemente por su capacidad financiera y su red de contactos internacional tengan tanto poder geopolítico? ¿Cómo es posible que puedan dominar a millones de personas? ¿entendemos que ante todo, salvo en el caso de George Soros que está totalmente influenciado e ideologizado por los escritos de Karl Popper? La respuesta a esta pregunta dependerá de nuestros valores y principios, y de nuestra visión para el futuro de la humanidad y nuestras naciones. (Foto: Wikipedia)