La guerra “proxi” entre Arabia e Irán

Desde la Revolución iraní, cuando el Ayatollah Jomeini toma el poder y transforma Irán de un estado occidentalizado en uno tradicionalista, religioso y nacional. Arabia Saudí, que apenas era un reino que se sostenía por el interés de Estados Unidos en sus pozos de petróleo, comienza a ser importante. Sin embargo, a raíz del final de los años setenta Arabia Saudí comienza a tomar fuerza en Oriente Medio.

En primer lugar porque tras la revolución de Jomeini, Estados Unidos necesitaba otra base islámica continental con recursos naturales y control de regiones estratégicas de tránsito estratégico sobre la que apoyarse y eso reforzó a los Saud y al país. Al mismo tiempo, a finales de 1979, la URSS atacaba e invadía Afganistán, desatando la primera gran guerra del país.

Estados Unidos necesitaba tanto a Pakistán como a Arabia Saudí, principalmente de este último necesitaría su ideología salafista y wahabista al mismo tiempo que el dinero y la llamada de combatientes (entre los que iría Usama Bin Laden). Al mismo tiempo Irán se mantenía muy atenta de lo que ocurría en Líbano y ayudaba a la creación de Hezbollah.

Esta guerra ha provocado choques diplomáticos entre Riad y Teherán, crisis diplomáticas como la que existe entre Qatar y Arabia Saudí, este último país lanzó una ofensiva contra Doha que privó al país árabe del apoyo de Baréin, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Libia, Maldivas y Yemen (la zona controlada por Arabia Saudí) debido a las sospechas de buenas relaciones entre Qatar e Irán, de hecho tras esta crisis las relaciones con Turquía mejoraron (de hecho Turquía tiene tropas desplegadas en Qatar para garantizar la seguridad del país) e Irán, de hecho las relaciones entre ambas naciones del golfo pérsico son más estrechas que nunca.

La guerra de Irak: En el año 2003 los estadounidenses replicaron el modelo de Taif para hacer gobernable una zona de postguerra que era un caos total. Tras la caída de Sadam Hussein Estados Unidos sólo podía confiar (a ratos) en los chiitas, ya que un poder sunita podía ser baazista o yihadista, que en ambos casos es anti norteamericano y los kurdos, sus grandes aliados, no son suficientes como para gobernar Irak, de tal forma que el poder recayó en los chiitas que, tan pronto como pudieron, se fueron con Teherán.

La esfera de poder iraquí, tradicionalmente sunita tornó en chiita y Arabia Saudí se lanzó a atacar con saña a través de Al Qaeda, diversas corruptelas, apoyando a los kurdos y, finalmente, con el Daesh. Sin embargo no ha podido ser.

La Guerra en Siria: Desde el año 2011 y el proceso de revoluciones artificiales dentro de la esfera árabe propició a Arabia Saudí la manera de penetrar en Siria, una región estrechamente ligada a Irán y a Hezbollah, mortales enemigos de Arabia Saudí. La guerra se desarrolló con el apoyo de Arabia a diferentes grupos terroristas como las FSA, Al Qaeda o Daesh.

Siria se convirtió en un campo de batalla para ambos países y se ha saldado con la derrota de Arabia Saudí.

Yemen es otro conflicto que enfrenta a Arabia y a Irán, en este caso los contendientes son los remanentes de Mansur-Hadi, ex presidente de Yemen, apoyado por Arabia Saudí con la asistencia de Al Qaeda en la península arábiga, Al Shabab, Daesh y grupos mercenarios pagados por Riad frente a los remanentes del expresidente Alí Abdullah Salé y de la milicia Ansarullah que practica un Islam chií de escuela Zaydí cercana al sunismo pero enfrentada al wahabismo y el salafismo.

En esta guerra también se enfrentan abiertamente ambos países por el control del país y, además, los milicianos de Ansarullah lanzaron misiles y cohetes contra ciudades saudíes y emiratíes.

Nigeria, hasta el África negra llega el conflicto entre estos dos gigantes. En primer lugar el ayatollah nigeriano Ibrahim Zakzaki ha sido reprimido por tropas del gobierno nigeriano, sunita y con relaciones estrechas con Arabia Saudí, y al mismo tiempo por el grupo terrorista Boko Haram, filial de Al Qaeda primero y del Estado Islámico después.

En Sudán ocurrió algo parecido con Port Sudán, donde los iraníes tenían acuerdos de uso del puerto, sin embargo por crisis diplomáticas instigadas por Arabia Saudí, la armada iraní y su flota comercial dejaron de amarrar allí.

Afganistán, Irán siempre ha mantenido buenas relaciones con los afganos debido a la raíz irania común entre los pastunes (mayoría de la población afgana) y los persas. Sin embargo para Arabia Saudí la presencia de los talibanes, radicales sunitas, le abrió las puertas de Asia Central para poder desestabilizar al gobierno de Teheran. Durante la era talibán sólo Arabia, Pakistán y los Emiratos reconocieron y apoyaron al emirato afgano que, en 1998 estuvo a punto de ir a la guerra con Irán. Pero la caída de los talibanes permitió de nuevo a Irán penetrar en el territorio y confinar a los saudíes.

Pakistán, es un estado multireligioso que hace frontera con Irán y que está muy ligado a Arabia Saudí ya que su cúpula, tanto militar como política está cercana a este país. Sin embargo en Pakistán los chiitas representan en torno al 20% de su población (aparte hay otros grupos como cristianos, ahmadíes, sijs etc…) sin embargo el enfrentamiento es entre chiitas y sunitas, de hecho se estima que desde 2008 miles de chiitas han sido asesinados en Pakistán por grupos terroristas vinculados al servicio secreto pakistaní y a grupos terroristas con apoyo saudí.

En Israel también existe un conflicto entre ambos países. Irán se niega a reconocer al estado genocida de Israel y apoya sin límites a los grupos palestinos mientras que Arabia Saudí se ha declarado sionista y apoya los planes genocidas de Israel para con la población palestina.

En el Líbano existe también una guerra entre ambos países pero Irán, con el apoyo de Hezbollah y del gobierno libanés ha podido ser capaz de contener la influencia terrorista que se ha concentrado en algunos campos de refugiados palestinos, que ya han sido intervenidos y estabilizados y en las regiones del este donde el Daesh no pudo penetrar.

Ataques y contraataques: el régimen terrorista saudí atacó la embajada iraní en Saná (Irán) durante la guerra en Yemen, en enero de 2016 decapitaron al clérigo chiita Nimr Baqr al Nimr y apoyaron la campaña de asesinatos del MOSSAD en Irán y los ataques terroristas dentro del país tanto por yihadistas infiltrados como por miembros del MKO.

Al mismo tiempo, ha habido ataques cibernéticos y prohibiciones a sus ciudadanos de visitar estos países, incluso el permiso para la peregrinación al Hajj corrió peligro.

 

 

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